La convocatoria, en tanto, recuerda inevitablemente a la que se hizo en abril de 2016 en respaldo de Cristina Kirchner cuando fue a los tribunales de Comodoro Py para declarar en el juzgado de Claudio Bonadío en la causa por irregularidades en la venta de dólar futuro.
“Quiero que estén todos tranquilos, muy tranquilos. Me pueden citar 20 veces más, me pueden meter presa pero no lograrán callarme, impedirme decir lo que pienso, estar como siempre junto a ustedes. Tengo los fueros del pueblo”, afirmó ese día CFK ante los tribunales, con presencia de dirigentes y militantes que la apoyaron en su primera declaración como imputada.
Recordemos que el ex presidente había sido citado a declarar el 7 de octubre pasado, pero como se encontraba en Miami, el magistrado lo volvió a citar para el 20/10.
Macri regresó a la Argentina el 19 de octubre y decidió no presentarse ante el juzgado al día siguiente. “ Es una imputación arbitraria donde se busca perseguirme”, publicó el ex presidente en las redes sociales, además de recusar al juez Bava por “prejuzgamiento y temor fundado de parcialidad”.
El 20 no fue a declarar pero formalizó su recusación contra Bava por “prejuzgamiento” y “temor de parcialidad”, pidió su apartamiento de la causa y la postergación de la indagatoria. El juez De Dolores rechazó la recusación y volvió a citar al ex presidente para el jueves 28/10.
“Siempre estuve y estaré a disposición de la Justicia, pero no permitiré que se violen derechos y se abuse del poder con intenciones políticas que tiñen la verdad”, publicó Macri en su cuenta de Twitter. Y agregó: “Quiero ser claro: no tengo nada que ver con esta causa. Jamás espié ni pedí que se espiara a las familias vinculadas con la tragedia del ARA San Juan”.
El juez Bava -que subroga el juzgado que comandó Alejo Ramos Padilla- busca determinar si desde el gobierno de Mauricio Macri se buscó controlar los movimientos de los familiares de las víctimas a través de la Agencia Federal de Inteligencia entre fines de 2017 y diciembre de 2018. La denuncia había sido motorizada por la interventora Cristina Caamaño.