Además, Graciela Ocaña también consideró que la decisión de la ANSES configuraría el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, “y principalmente por mala administración de los fondos públicos”.
Y a su vez, criticó la actitud de Raverta y la cuestionó: “nadie podría considerar válido que un funcionario en ejercicio de dicha facultad, autorice el desistimiento de una apelación con el objeto de favorecer a su líder política o a su hermano o a un amigo”.
Incluso, la legisladora considera que Fernanda Raverta “ha obrado priorizando a su líder política por sobre los intereses de su país”, que en este caso sería para beneficiar a Cristina Fernández de Kirchner.
En ese contexto, la legisladora de la oposición consideró que que no era competencia de Raverta el desistimiento, sino de su superior, que es la Secretaría de Seguridad Social, por lo que espera que se revea la decisión.
“En vez de defender el dinero de los argentinos, cuya administración se le encomendó, la Directora Ejecutiva decidió disponer de esos fondos en beneficio de su líder política Cristina Fernández de Kirchner. Así, incumplió indudablemente con sus deberes de funcionaria pública e incumplió en una grave falta al Código de Ética”, argumentó Ocaña.
"Para la señora Vicepresidenta hay millones de pesos y para los jubilados $25.900 mensuales que no les alcanzan ni para comer", sentenció la diputada nacional.