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La nueva era de Daniel Leiva y los hackers judiciales

La Oficina de Control de Ausentismo de la Corte Suprema tucumana es una buena noticia. Nuevos tiempo bienvenidos. El caso de Daniel Leiva.

En los últimos días, la Justicia de la Provincia de Tucumán dio un giro de 360°. Este cambio abarcó desde designaciones hasta fallos ejemplares. Quizás hace un tiempo atrás no lo hubiéramos siquiera imaginado y no es sólo el caso de Daniel Leiva.

Acostumbrados a los fallos con sabor a nada y compensaciones hacia los victimarios, la provincia dio un vuelco rotundo hacia un pequeño rayo de esperanza, que esperemos que sea el inicio de la recuperación de la fe en la Justicia, algo faltante y tan esperado por la sociedad tucumana.

Todo este cambio comenzó con el fallo de la destitución del ahora ex juez Orlando Stoyanoff, quien es recordado por aquel video en que de una manera violenta destruye la moto de un cadete con total impunidad. Más allá de lo viral en redes, fue una falta grave de que con total impunidad quien debía administrar justicia, en hechos hiciera su propio veredicto fuera de las instituciones y como si de un capítulo de 'Relatos Salvajes' se tratara.

Entre otras cosas, el ex fiscal Carlos Albaca está en pleno juicio, acusado por encubrimiento durante el caso del asesinato de Paulina Lebbos. Quien en su momento se acogió a la jubilación para evitar 6 pedidos de juicio político que pesaban sobre él. Si bien el sistema le dio esa ayuda para no perder su jubilación, no pudo evadir el proceso póstumo, dado que desde 2006 hasta 2013, estuvo a cargo de la 'causa Lebbos'.

Otro hecho, que resultó llamativo para la sociedad y que brindo satisfacción a la condena social, fue el fallo por el asesinato de la empresaria Ana Domine. Una mujer trabajadora, emprendedora que perdió su vida de manera injusta y brutal por intentar depositar lo recaudado en su negocio. Actualmente 4 de los 7 acusados cuentan con cadena perpetua. De los restantes, 2 cuentan con una condena de 10 a 11 años mientras que el último fue sobreseído por falta de pruebas. Un fallo histórico, considerando que este tipo de cosas no ocurren a menudo y las condenas siempre quedan con una sensación de nada.

Y por último la designación de Daniel Leiva en la cúspide de la Corte Suprema. Quizás resulto controvertido, pero en off the record, algunos afirman que es de muy bajo perfil, que trabaja minuciosamente y que, dentro del sistema judicial, el desempeño de sus empleados es controlado, pero para asistirlos y lograr mejores estándares de productividad. El desempeño del mismo Leiva es de carácter expeditivo y le gusta la inmediatez, algo que últimamente se pide mucho, sobre todo en la justicia.

Oficina de Gestión

En los pasillos de Tribunales todos rumorean sobre la era Leiva y sus hackers en la Justicia. Analizando hice un comparativo con 2020 y la actualidad. Por ejemplo, para que se entienda: las Cámaras penales en su estructura anterior a la reforma del Código llegaban a hacer en un año aproximadamente entre 10 y 25 debates en el mejor de los casos. Hoy, por ejemplo, la Cámara Conclusional Sala 3, hizo 60 debates concluidos y tienen 145 juicios abreviados, es decir ya llevan más de 200 juicios realizados en el año.

¿Por qué semejante diferencia de número en resolución de casos? En 2020 entre 10/25 debates en un año y en 2021 llegan a resolver 200 debates, algo muy positivo por cierto para la espera de las víctimas por Justicia.

La respuesta está repartida, por un lado, intenso trabajo y gestión del personal judicial de las cámaras, en especial la Conclusional que es la que mayor resolución de debates tuvo este año. Hay que entender que una sentencia no se logra sólo a través de los debates en una cámara, también existen otros procesos en donde se logran sentencias, como los juicios concluidos por escrito y siguiendo el ejemplo investigado, la Cámara Conclusional Sala 3 lleva 200 sentencias por juicios concluidos por escrito. Es decir, es la Sala con más resolución de la justicia en Tucumán.

Pero el Plus de esta nota, es que me encontré con la creación en la Era Leiva, de una Oficina de Gestión. Esta Oficina de Gestión actúa como un satélite con radar y tiene sensores para ir monitoreando diariamente el trabajo del personal para asistirlos e ir visibilizando y anticipando cuándo están por vencer los plazos, prescripciones de los casos, las demoras que puede llegar a tener el personal de cámara, etc. Ya que reciben unas 17.000 causas en trámite y las van subiendo de manera virtual.

Hoy una Cámara puede tener alrededor de 6.000 causas y esta oficina de gestión trata de agilizar los tiempos de resolución evitando también lógicas equivocaciones, olvidos, o perdidas, al ser tantas causas.

Lo que más me gustó es que también se creó la Oficina de Control de Ausentismo de la Corte, para evitar y evaluar las largas licencias médicas de algunos jueces, por ejemplo. En definitiva, se comienza a notar que en esta nueva era judicial buscan tener un alto índice de productividad y lo harán a través de controles y seguimientos.

De todas formas, nada es color de rosa, pero esperamos que esto sea el comienzo de algo bueno y que la justicia llegue a todos los fajos de expedientes que se encuentran acumulados en el Palacio Judicial.

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