image.png
Sandra Borghi viajó a España pero no entrevistó a Fabiola Yáñez
En la red Instagram, Sandra aseguró que tenía “la frente bien alta”.
Cuando todo parecía terminado y la derrota parecía digerida, apareció un “cisne negro”, un jugador completamente inesperado; Vanesa de Noble Herrera, mujer de Felipe, el hijo de la fallecida Ernestina.
Realizó un posteo explosivo:
Hiciste lo que sentiste! Sos buena profesional, sin dudas! Ahora, tema frente bien alta: la infinidad de remises que te pagamos, sin corresponderte, del Grupo Clarin, para tus hijos, tu Mama y demás, eso en mi barrio (Belgrano) se llama avivada! La última parte de tu mensaje, para mí no va! Bendiciones. Hiciste lo que sentiste! Sos buena profesional, sin dudas! Ahora, tema frente bien alta: la infinidad de remises que te pagamos, sin corresponderte, del Grupo Clarin, para tus hijos, tu Mama y demás, eso en mi barrio (Belgrano) se llama avivada! La última parte de tu mensaje, para mí no va! Bendiciones.
El reproche que se hizo público fue insólito pero, al parecer, lo de la citada periodista fueron diez años de irregularidades y montañas de dinero gastados en movilidad.
“A mí me avala la conducción y la producción del canal, Vanesa no es la dueña del canal” le escribió Borghi al periodista de espectáculos Luis Bremer.
Con el paso de las horas de los días 11, 12 y 13/8, Infobae seguía sumando cientos de miles de visitas gracias a su material exclusivo y en los medios del Grupo Clarín se pasaban facturas unos a otros por lo ocurrido.
Orgullosa del medio al que pertenezco y de haber obrado de buena fe. Hoy me veo obligada a hacer este posteo por varios motivos, pero el principal es porque involucraron a mi familia. Y mi límite en la vida (los que me conocen lo saben muy bien) es mi familia. En las últimas horas se publicaron fake news que mencionan no sólo cuestiones que no son ciertas sino que involucran a mi marido, Fernando Cassanello. Quiero decir que... hace mucho tiempo que vengo trabajando en el caso Fabiola Yáñez, que tuve la fortuna de que una mujer confiara en mí y me contara su secreto mejor guardado y más temido. Orgullosa del medio al que pertenezco y de haber obrado de buena fe. Hoy me veo obligada a hacer este posteo por varios motivos, pero el principal es porque involucraron a mi familia. Y mi límite en la vida (los que me conocen lo saben muy bien) es mi familia. En las últimas horas se publicaron fake news que mencionan no sólo cuestiones que no son ciertas sino que involucran a mi marido, Fernando Cassanello. Quiero decir que... hace mucho tiempo que vengo trabajando en el caso Fabiola Yáñez, que tuve la fortuna de que una mujer confiara en mí y me contara su secreto mejor guardado y más temido.
image.png
Sandra Borghi y Vanesa de Noble Herrera, guerra dentro del Grupo Clarín
¿Clarín le pagó a Borghi tres millones y medio de pesos por remises?
En El Trece y TN se acostumbra a que la gente de vestuario se tome taxis porque tienen que ir a buscar la ropa.
Sin embargo, la Borghi habría pedido unidades para su empleada doméstica, la mamá y el papá a costa del canal.
Habría contratado también servicios para que todas las amigas de su hija asistan a su cumpleaños.
La última facturación que tuvo su cuenta personal habría superado los tres millones y medio de pesos.
Con los datos en la mano, lejos de bajar la apuesta, Vanesa volvió a la carga sobre Borghi y la trató de “caradura”.
La brava dama tiene 47 años y la apodan internamente "El Monje Negro".
Es abogada y referente solidaria de la Fundación Noble, donde se desempeña como coordinadora del área de Salud de la organización..
Junto a su esposo, con quien se casó en 2009, tiene dos hijos: Mora, de 13 años, y León, de 8.
image.png
Felipe Noble Herrera, heredero del holding Clarín, y su esposa
Borghi quiso deslindar responsabilidades sobre la primicia que Fabiola le dio finalmente a Tatiana Schapiro del grupo Infobae:
"Lo que pasó es de público conocimiento. ¿A quién le dio finalmente la nota? Es anecdótico. ¿Qué hicieron los medios con la noticia? Es tema de cada medio. Yo sólo sé que obré de buena fe, que la respeté como ella se merecía por haber confiado en mí, que la cuidé como lo haría con cualquier mujer que se abriera a contarme su dolor, que la abracé porque lo sentí y que luego callé hasta que ella sintiera que era momento de denunciar".