La Corte bonaerense desestimó ese reclamo por lo que Esso recurrió en queja a la Corte Suprema de la Nación, que le volvio a propinar un revés.
El máximo tribunal aceptó el recurso, pero confirmó el fallo de su par bonaerense, con las firmas de todos sus miembros a excepción de su presidente, Carlos Rosenkrantz, quien se excusó por haber sido abogado del grupo controlante de la firma.
El caso era seguido por el mundo empresario, dado que un fallo favorable a Esso generaría un antecedente contras las tasas municipales. Al mismo tiempo, los intendentes también estaban atentos dado que estaba en juego no sólo la recaudación, sino también sus autonomías.
Durante la audiencia pública, un grupo de más de 40 intendentes que respondían a diferentes partidos políticos presentó un escrito para defender el cobro de Seguridad e Higiene.