La huelga de hambre, según dicho portal, fue idea de Galarza y luego se sumaron otras reclusas a la medida.
Cabe destacar que las visitas fueron en todas las cárceles del país para evitar el riesgo de la transmisión del COVID-19. En varios penales, Devoto y Melchor Romero, por ejemplo, hubo violentos motines originados por la extraña situación que se vive por el virus.
En el caso de la joven de 20 años, condenada a perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, lleva 45 días sin ver a sus padres Marcelo Galarza y Yamina Kroh, y eso le afecta anímicamente.
“Las internas firmaron un acta en la que dejan constancia que están en huelga de hambre por la prohibición de las visitas”, dijo a Infobae una fuente penitenciaria. Tanto Nahir como sus compañeras pidieron que al menos se permita la visita de un familiar por detenida.
En los controles médicos que le realizaron, se constató que la joven bajó dos kilos en dos días.