Cabe recordar que la decisión de la magistrada de dejarlo libre había generado una gran polémica e incluso una manifestación encabezada por la madre de la joven abusada para reclamarle a la jueza que lo encarcele.
Hoy, los camaristas Pablo Guillermo Lucero y Magdalena Laíño (Jorge Luis Rimondi avaló la libertad que había resuelto la jueza de primera instancia) votaron a favor de revocar la excarcelación y ordenaron la detención, teniendo en cuenta el "riesgo de fuga" por la pena en expectativa del delito que se le imputa a Martínez, "la naturaleza violenta del suceso investigado" y "las dudas que recaen sobre su arraigo", ya que dio distintos domicilios.
Además, destacaron la actitud del acusado al momento del hecho, cuando se negó a abrir la puerta de ingreso al local ubicado en la calle Paso 693 tras la llegada de la Policía, así como su intento de fuga una vez que los agentes se encontraban dentro, "lo cual se frustró luego de producirse un forcejeo", señaló el escrito de 12 páginas al que accedió Télam.
Por último, los magistrados consideraron "insuficiente" la restricción de acercamiento y la prohibición de tomar contacto impuestas sobre Garzón Martínez en relación a la víctima.
Tras esta resolución, la jueza Zucconi ordenó la detención del hombre.
# La acusación
El hecho se registró el pasado 23 de enero, cuando la joven de 18 años fue citada para realizar una entrevista laboral que había coordinado días antes por la red social Facebook. El acusado le había pedido cenar el viernes para así "poder hablar sobre el trabajo", pero la joven rechazó esta propuesta y finalmente se presentó el sábado por la mañana en el local de la calle Paso 693.
Según el relato de la denunciante, durante la jornada de trabajo el acusado le ofreció varias veces una bebida hasta que finalmente la chica aceptó tomar un vaso de agua, y tras beberlo comenzó a sentirse mareada, por lo que le envió un mensaje a su madre explicándole la situación.
"Creo que el dueño de donde trabajo me drogó porque me siento mareada", expresó la joven en el mensaje que le envió por WhatsApp y agregó la dirección en donde estaba.
Cuando la Policía ingresó al local encontró a la joven en el fondo del comercio y el acusado estaba vistiéndola y poniéndole los pantalones.
Luego, en su declaración, llevada a cabo el lunes pasado, Garzón Martínez negó los cargos ante la Justicia, acusó a la denunciante de mentirosa y dijo que tuvo relaciones consentidas y que ella se le ofreció sexualmente.
Cabe destacar que tras la viralización de esta noticia, otras mujeres salieron a contar que vivieron situaciones similares con el acusado.