"A los oídos del ciudadano desprevenido, no fue el Sr. Boudou, sino el Estado, quien le estaba indicando que 'el Sr. Tabanelli es un mafioso', lo cual le otorga un marco mayor de seriedad y credibilidad a la acusación, e incrementa su aptitud para generar en la audiencia sospecha sobre la veracidad de la calificación empleada, que razonablemente debe haber perdurado en la memoria del público pese a que las acusaciones no encontraron luego correlato en la denuncia penal efectuada", sostiene el fallo.
El caso Ciccone:
Salió a la luz en el año 2012, mediante una investigación realizada por radio Mitre. El medio consiguió una entrevista con Laura Muñoz, la exesposa de Vandenbroele, en la que manifestaba que su expareja era el testaferro de Boudou. El fiscal Carlos Rívolo, por entonces a cargo del caso, ordenó allanamientos y lograron las primeras pruebas.
Amado rechazó las acusaciones en conferencia de prensa -un jueves santo- en la que trató a Tabanelli de mafioso. "Lo que estamos viviendo hoy es la recuperación del Estado, de la Casa de la Moneda que ha vuelto a imprimir padrones electorales, papeles de seguridad para Lotería de la Nación. Eran todos negocios que Eduardo Duhalde le fue dando a la empresa Boldt y, por lo tanto, está atrás de toda la operación mediática", aseguró en ese momento.
Esos dichos motivaron a Tabanelli a denunciarlo, aduciendo que las afirmaciones del entonces vicepresidente lo habían perjudicado y le habían provocado un daño patrimonial. También aseguró que hubo una causa penal promovida por Boudou en donde todos fueron sobreseídos. Boudou rechazó el planteo e indicó que había ejercido su función "administrativa y política", por lo que las figuras de calumnias, injurias o acusación calumniosa eran infundadas.