La causa en cuestión se inició por un episodio ocurrido el 10 de septiembre cuando un grupo de adolescentes intentó robarle el teléfono celular a un hombre de 47 años. La Fiscalía calificó el hecho como tentativa de robo.
El fallo tuvo como consecuencia el sobreseimiento del adolescente de 14 años, a quien la jueza consideró no punible. Cabe aclarar que se trata de una decisión referida solamente al caso analizado por la magistrada. El fallo tuvo como consecuencia el sobreseimiento del adolescente de 14 años, a quien la jueza consideró no punible. Cabe aclarar que se trata de una decisión referida solamente al caso analizado por la magistrada.
De Marinis sostuvo que la incorporación de niños y adolescentes al sistema penal debe ser utilizada como último recurso.
Jorge Macri y Laura De Marinis
La funcionaria cuestionó que “el Estado pretenda responder mediante el sistema penal a situaciones vinculadas con trayectorias de vida atravesadas por condiciones de vulnerabilidad y falta de acompañamiento durante la infancia”.
“A lo que apunto es que, como adultos, no podemos castigar a los niños, niñas y adolescentes por lo que no hicimos ”, sostuvo en su fallo.
Menores punibles a los 14 años en Argentina
Segundo cuestionamiento a la ley penal juvenil
El primer antecedente había sido una resolución de la provincia de Buenos Aires que suspendió la aplicación del régimen, aunque posteriormente esa medida fue revocada por la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro.
El enfrentamiento se produce a pocos días de la entrada en vigencia de la nueva normativa.
“Es fundamental que como sociedad nos preguntemos: ¿Cuál es la respuesta del mundo adulto ante la conducta de un adolescente que implica una infracción penal? ¿Qué hacemos como sociedad cuando un niño o un adolescente por debajo de la edad mínima de responsabilidad penal juvenil comete un delito?“.
Todo inició con la denuncia de un hombre que relató que caminaba por la calle cuando vio a cinco jóvenes “en actitud sospechosa”, de los cuales tres se encontraban en distintos puntos de la esquina.
El denunciante siguió caminando sin perderlos de vista cuando uno de ellos le gritó “dame todo. Dame el celular”. El hombre comenzó a correr hasta que vio a un agente de la Policía de la Ciudad y le pidió ayuda. El denunciante siguió caminando sin perderlos de vista cuando uno de ellos le gritó “dame todo. Dame el celular”. El hombre comenzó a correr hasta que vio a un agente de la Policía de la Ciudad y le pidió ayuda.