Por su parte, Manuel Adorni trató de explicar que la presencia del titular de la Casa Rosada en Los Ángeles no se circunscribía solamente al foro de Milken.
El vocero explicó que hubo también encuentros con Gianni Infantino, presidente de la FIFA y un nuevo meeting con Elon Musk.
De hecho, Milei parece un relacionista público de Musk:
El anfitrión
En los años 80, el empresario Michael Milken, quien ofreció su fundación como foro de expresión para Javier Milei, se declaró culpable de cargos relacionados al fraude, manipulación de precios y evasión de impuestos y fue sentenciado a 10 años de prisión.
Sin embargo, el lunes seis de mayo, el jefe de Estado argentino lo definió como "quien se ha mantenido incólume defendiendo los verdaderos principios del capitalismo y las ideas de la libertad".
Conocido como "el rey de los bonos basura", Milken formó parte de la conformación de un mercado de bonos de alto rendimiento con el que se hizo mega millonario cuando fue ejecutivo del banco Drexler Burnham Lambert.
Llegó a ser el hombre mejor pagado de la historia de Wall Street y su fama lo llevó a inspirar la creación del villano de la película de 1987 Wall Street por el cual el actor Michael Douglas iba a ganar su único premio Oscar.
Pero, en los años 90, Michael se declaró culpable de seis cargos relacionados con fraude, manipulación precios y evasión de impuestos.
Fue multado con el pago de 600 millones de dólares y sentenciado a 10 años de prisión, aunque luego terminó liberado tras cumplir dos años de la pena gracias a que cooperó con los investigadores gubernamentales. Fue multado con el pago de 600 millones de dólares y sentenciado a 10 años de prisión, aunque luego terminó liberado tras cumplir dos años de la pena gracias a que cooperó con los investigadores gubernamentales.
En 2020, recibió el perdón definitivo por parte del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como parte de una serie de indultos y conmutaciones de pena a influyentes personajes que cometieron crímenes de “guante blanco”.
Tras salir de prisión, el empresario reinventó su perfil público como filántropo, donando millones de dólares a las investigaciones científicas para combatir el cáncer, una enfermedad que había contraído.
A sus 77 años, Milken tiene prohibido de por vida trabajar en la industria de valores.