Triple 30
Consultado sobre si habrá más incendios de grandes proporciones, Neiff detalló: “Está todo demasiado seco y ahora se están tomando las prevenciones que debieron tomarse en un principio. En cuanto a los equipos que están actuando, las brigadas que vinieron de varias provincias, las empresas han tomado medidas extremas en cuanto a la vigilancia. En esto no es cuestión de buscar culpables sino de aprender a cómo funcionar ante esta situación”.
“Realmente nos tomó desprevenidos”, se lamentó.
En cuanto a los humedales y la fauna y flora afectados, el biólogo especificó: “hay más de 400 hectáreas de humedales afectados, según el INTA. Pero se van a recuperar porque son sistemas muy resilientes. De la superficie quemada total, lo más difícil de recuperar son los bosques nativos y las forestaciones. Por ejemplo, una pastura tiene un tiempo de recuperación de 1 año o más”.
Volviendo a la cuestión de las causas del siniestro, Neiff amplió: “Se dio un combo de situaciones climáticas peligrosas: La Ley del Triple 30: 30% de humedad, temperaturas superiores a los 30 grados y vientos de más de 30km por hora es un combo a medida del fuego. Y todo esto de forma continuada durante varios días”.
Pero advirtió que “eso fue la base, sobre eso viene la irresponsabilidad de algunas personas y la falta de gestión respecto del equipamiento que se debe tener”.
“Pero el quid de la cuestión estuvo en un fenómeno climático”, concluyó Neiff.
“Los funcionarios han sido superados. Falló la organización, las medidas de prevención no estuvieron a la altura de un fenómeno como este, la seca se veía venir en 2020. En ese momento se debió haber movido los equipos y la fuerza humana para la prevención necesaria”, se quejó el biólogo.
“La sociedad tiene que tener una gestión de los problemas antes de que los problemas ocurran”, finalizó.