La filtración de los documentos fue publicada por el porta Bio Bio Chile, en el que describe Gabriel Boric, considera que su par argentino, Alberto Fernández, “tiene la costumbre” de inmiscuirse en asuntos internos de sus vecinos.
Además, el documento también reveló que el Gobierno de Boric señaló que Alberto Fernández se reunió con “dirigentes opositores de la izquierda chilena” durante el mandato de Sebastián Piñera. Ese encuentro ocurrió en abril de 2020. Por ello, la Cancillería chilena manifestó su “extrañeza” por declaraciones del presidente argentino durante un encuentro virtual del Grupo Puebla cuando instó a la unidad a la entonces oposición chilena.
También recordó la invitación que Alberto Fernández le hizo en diciembre de 2021 a Lula para los actos de conmemoración de la democracia en Argentina y la propuesta hecha a su colega mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para crear junto a un eventual gobierno de Lula en Brasil un eje contra la inequidad social.
“Tal secuencia de hechos, más allá de ser una posible costumbre del mandatario argentino, también es coherente con la política exterior argentina”, cita el texto.
Por otro lado, el documento detalla la opinión de Chile sobre el peronismo, y en ese sentido señala que es un movimiento “de corte nacionalista con características expansionistas y hegemónicas”.
De esta manera, prosiguió el texto, el peronismo podría usar tácticamente el internacionalismo “para su estrategia de hegemonía regional y proyección estratégica en el Atlántico sur”.
Por último, el el documento afirmó que el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas de Argentina están desarrollando un plan para robustecer la presencia militar en Tierra del Fuego. Esta situación emerge como un aspecto clave en el rediseño estratégico mayor que busca solucionar la “discontinuidad territorial” del continente con “la isla (fueguina)” y de ésta con la Antártida Argentina, destacando la posición geográfica “frente a la presencia militar británica en las Malvinas”, indicó.