Es por ello, que el ministro del Interior no solo volvería a hablar con Llaryora, sino que llevaría consigo algunos elementos para negociar. Uno de ellos es el reconocimiento de la deuda con la Caja de Jubilaciones de Córdoba.
Para Llaryora, ese ítem es fundamental ya que se trata del el mayor desbalance financiero que tiene Córdoba. De hecho, la provincia le reclama por ley a Nación el aporte de 10 mil millones de pesos mensuales para cumplir con la financiación del déficit que hoy recae en arcas provinciales.
“Lo de la Caja de Jubilados es un reclamo que tiene Córdoba hace muchos años, lo tenía con el kirchnerismo, es a medida que el gobierno nacional tenga para hacerse cargo de las deudas, hay que encontrar la forma de poder cancelarlo. No pueden pedir que solucionen problemas que vienen de hace 20 años con varias provincias argentinas”, expuso Francos.
Para Córdoba es innegociable
Las declaraciones de Francos llegan horas después de que el Gobierno cordobés hiciera saber a través de funcionarios que la reparación de la deuda por la Caja de Jubilaciones es la condición sine qua non para poder destrabar cualquier tipo de acompañamiento a una Ley bases. Además de otros reclamos como el regreso del Fonid y del Fondo Compensador del transporte.
Naturalmente, el Gobierno nacional quiere mostrar las cartas sobre las cuales se va a discutir. “El que no quiere acordar sobre esos puntos se quedará afuera de un consenso político en Argentina que será histórico”, adelantó el ministro del Interior.