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El cruce tuitero, en 2017, entre Alberto Fernández y Gabriela Cerruti.
La ex diputada, que será reemplazada hasta el 10 de diciembre en el Congreso por Gustavo López -quien se tomará licencia al frente del ENACOM-, contó como se produjo su designación: “El Presidente me convocó y me dijo que había pensado en que era importante que en esta etapa del Gobierno después de las elecciones y después de haber escuchado lo que sucedió en las PASO, la necesidad de que hubiera una voz oficial del Gobierno. Por eso pensó en la creación de un puesto como el de portavoz, para aumentar la calidad de la comunicación del Gobierno y pensó también en que debía ser una mujer en un gobierno comprometido con el feminismo y con la igualdad de género”.
“Creo que todos pensábamos y sentíamos, la sensación de que hacía falta. No es solo que hacía falta en este Gobierno. El hecho de tener una portavoz, no solo porque soy mujer sino por el lugar, no existió nunca en la Argentina. El único antecedente es el de (Juan Pablo) Baylac o el de (José Ignacio) Nacho López, en eso dos casos eran voceros del Presidente. En este caso no voy a reemplazar a la voz del Presidente, lo que transmito es la información oficial, la postura política del Gobierno en conjunto”, amplió la funcionaria, tras se consultada sobre el desplazamiento de Juan Pablo Biondi, del puesto de vocero presidencial tras la debacle electoral.
Cabe recordar que Biondi fue cuestionado por su rol en la carta en la que la vicepresidenta Cristina Kirchner le envió a Alberto Fernández y que derivó, además, en la remoción de seis ministros de su Gabinete el 20 de septiembre.
Por otra parte, Gabriela Cerruti anunció que “la forma de comunicación será con dos conferencias de prensa semanales fijas y otras en las que haya que hacer anuncios. La pandemia también nos enseñó el valor de la información sobre todos los temas, nos obliga a calmarnos. Más allá de los temas que salen en las tapas de los diarios, tenemos que estar informados sobre temas de salud, saber que está haciendo el Gobierno para combatir la inflación, el alza de los precios, para rebajar el precio de los alquileres, son temas que le preocupan a la gente".
"Tendrán mi oficina abierta todo el tiempo.Lo único que no me puede pasar es que publiquen algo sin chequear porque yo no los atendí. Si publican algo sin chequear es responsabilidad de quien lo haga porque no tuvieron la posibilidad de chequearlo. Tenemos que combatir la cultura del off the record, de correr detrás de la primicia, que por ganar una primicia no chequeemos la información”, agregó.
“Soy una periodista, me metí a los 20 años a cubrir la campaña de Menem, a los 30 entrevisté a Alfredo Astiz, después decidí meterme en el huracán Néstor Kirchner como a todos los que nos gustaba la política. Nunca es el mejor momento para hacer algo, lo que están son las decisiones de tratar de hacer lo mejor para todos. Había decidido volver al periodismo cuando se terminara en diciembre mi mandato como diputada pero me pareció que este era un momento muy importante de la Argentina, en el que era imposible decir que no si me pedían una contribución”, expresó.