Para Guzmán, de seguir con la trayectoria pronosticada por el Fondo, se frenaría el crecimiento y “la credibilidad” del programa de apoyo.
En ese marco, el ministro apuntó que la Argentina “tiene la oportunidad de continuar su recuperación sin la carga de una deuda insostenible”. Si bien resaltó que el Gobierno “quiere llegar a un acuerdo”, apuntó sobre la necesidad que tiene el país de contar con un mayor plazo para pagar los US$44.000 millones que adeuda.
"La Argentina ahora quiere más tiempo para pagar y quiere llegar a un acuerdo, que es necesario para ambas partes. La economía va mejor, pero necesitamos más tiempo para pagar", dijo.
“El programa stand by de 2018 con el FMI no logró ninguno de sus objetivos: no permitió que la Argentina retomara su crecimiento, no controló la inflación ni protegió a los más vulnerables. Por el contrario, ha agravado la recesión, el desempleo, la pobreza y la inflación”, argumentó.
A su vez, Guzmán hizo hincapié en la reducción del déficit primario en el último año. Ayer se conoció que 2021 cerró con un déficit de 3% del PBI, la mitad de lo que hubo durante el año de la pandemia (6,4%). “La Argentina necesita continuar por este camino, que está sucediendo ahora, en un proceso de consolidación fiscal virtuosa porque eso fortalecerá nuestro crédito y nuestra moneda. Y la Argentina también quiere converger a una situación donde no haya un financiamiento sistemático del Banco Central al Tesoro”, afirmó.
En cuanto a la inflación, uno de los temas que seguirá presente este año -los economistas lo ubican por encima del 50%-, el ministro de Economía aseguró que será su “prioridad, junto con la creación de empleo”.
“La inflación tiene múltiples causas, entre ellas un componente monetario, ligado al histórico problema de balanza de pagos de la Argentina. Cuando la economía crece, si las exportaciones no siguen el mismo ritmo, se producen tensiones en la balanza de pagos que provocan una depreciación de la moneda y alimentan la inflación. Segundo factor: la financiación del déficit público. La falta de mercados de capitales domésticos se suma a las presiones inflacionarias. Estamos en el proceso de desarrollar estos mercados, la financiación nacional está progresando significativamente”, cerró.