En la misma entrevista, se encargó de no mostrar arrepentimiento alguno por su comportamiento y se mostraba decidida a continuar con su rutina diciendo "No me arrepiento de nada, lo volvería hacer, por supuesto. Yo no hice nada de malo, soy una mujer responsable, que se cuida y toma los recaudos, pensá que soy población de riesgo. Todavía estoy esperando las disculpas por el maltrato que tuvieron los policías hacia mí, que estuvieron tan cerca que corrí el riesgo de contagiarme". Y agregó:
Toda mi vida tomé sol, soy adicta al sol y a los cigarrillos Toda mi vida tomé sol, soy adicta al sol y a los cigarrillos
Su enfrentamiento con la policía de Larreta
Oyuela había dicho "No están cuidando nada. Son cuatro estúpidos metidos en un patrullero a los que le tengo que pagar yo con mis impuestos para que hagan estupideces en lugar de estar en lugar donde se cometen las aglomeraciones y la gente se contagia". Y continuó:
Ni me pueden contagiar ni contagio a nadie. Los rayos ultravioletas son especiales para no pescar el coronavirus. Necesito tomar sol y aire. Ni me pueden contagiar ni contagio a nadie. Los rayos ultravioletas son especiales para no pescar el coronavirus. Necesito tomar sol y aire.
Respecto a el día en el que la policía la increpó dijo: "Me estaba recontra cuidando. Los rayos ultravioletas son buenos, lo malo es estar encerrado porque no tengo balcón". Incluso intentaron convencerla que desista de su acción pidiendo colaboración a su marido, pero a modo de chascarrillo les contesto:
Hace 32 años que estamos casados y nunca la pude convencer de nada. Hace 32 años que estamos casados y nunca la pude convencer de nada.
Finalmente la abuela, después de media hora, se puso un par de guantes de látex, un barbijo, levantó la reposera y se retiró. Los policías la siguieron e intentaron detenerla pero terminaron labrando un acta en el que consta que Sara quedó imputada por violar la cuarentena establecida por el Gobierno.