La tensión continuó cuando el Presidente acusó al Corte Suprema de "atropellar las instituciones repúblicanas" y "tomar por asalto" el Consejo de la Magistratura. Lo escuchaban impávidos el presidente y el vicepresidente del tribunal, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, respectivamente, sentados a pocos metros de Fernández.
Fernández mencionó el intento de juicio político contra los cortesanos que impulsa la Casa Rosada.
"Lamentablemente, el accionar de los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, nos llevó a presentar un pedido de juicio político ante la Cámara de Diputados que decidirá si los acusa ante el Senado", dijo y rechazó que haya una "embestida contra el Poder Judicial", mientras se escuchaban reproches opositores.
Fernández luego quiso marcar contraste en relación a la caracterización que hace del gobierno de Mauricio Macri.
“No hay ningún ataque ni embestida contra la Justicia. Yo cumplí con mi parte. Reclamo en defensa del Estado de Derecho. No me aparto un solo centímetro del estricto respeto a la Constitución Nacional. No somos nosotros quienes atentamos contra la Constitución, los que atentaron fueron los que armaron mesas judiciales que persiguieron a periodistas, jueces, opositores y hasta sus propios compañeros".
"Solo quiero dejar en claro quién respeta la república y quiénes no. Nosotros no designamos jueces de la Corte Suprema por decreto. Tampoco tergiversamos leyes mediante decretos reglamentarios para que nuestros parientes pudieran blanquear dinero”, insistió, apuntando duramente al macrismo. En otro tramo, y sin mencionarlo, apuntó con dureza a Fabián "Pepín" Rodríguez Simón, el operador del macrismo prófugo en Uruguay.