“Salimos con mucha satisfacción del plenario habiendo podido coordinar las acciones con el resto de las líneas partiendo del conocimiento de que el asbesto es un riesgo para todos los trabajadores y también para los usuarios. Seguiremos realizando todas las medidas votadas en asamblea para que los responsables de contaminar y exponer nuestra salud y la de millones de usuarios den respuestas concretas a nuestros reclamos”, detallaron los metrodelegados.
Por su parte, el delegado Claudio Dellecarbonara había asegurado que la medida de fuerza se realizaba por “los problemas que genera el asbesto, un material prohibido desde principios de siglo y que sin embargo sigue presente en diferentes flotas de trenes que circulan cotidianamente en diferentes líneas como así también en estructuras de túneles, estaciones y talleres".
“Los trabajadores hemos sido expuestos durante años a realizar nuestras tareas con elementos contaminados con este mineral cancerígeno lo que dio como resultado, aún parcial, 13 trabajadores con sus pulmones afectados”, concluyó.
Cabe recordar que a fines de octubre, la ciudad de Buenos Aires, a través de la empresa que controla el subte Sbase, demandó al Metro de Madrid por la venta “ilícita” de los vagones con asbesto y pidió un resarcimiento de 15 millones de euros. La demanda asegura que la venta de los 36 vagones en 2011 que fueron destinados a la línea B fue “de una actuación incalificable, ilícita, irresponsable y de mala fe” por parte del Metro de Madrid.