Sin embargo y a pesar de la negativa del Gobierno Nacional, el Gobierno porteño dio la orden de avanzar con la compra de 300 dispositivos de inmovilización temporal (Taser) para que sean utilizadas por la Policía de la Ciudad. Ya se había corrido el rumor desde hoy 29/09 a la mañana, pero hace pocos minutos lo confirmó el vicejefe de Gobierno Diego Santilli al diario Clarín, quien además está a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño.
Según trascendió, el proceso para adquirir estas herramientas conocidas como "pistolas Taser" se inició en 2019, cuando también se enviaron a instructores de tiro del Instituto de Seguridad Pública de la Policía de la Ciudad a capacitarse a distintos países.
En esa línea, Santilli afirmó a Clarín: "Nuestra intención es equipar con estos instrumentos tipo Taser a nuestra Policía, como una herramienta más para cuidar a los que nos cuidan. Por eso di la instrucción de reiniciar el proceso de compra de 300 de estas unidades", sentenció.
Del mismo modo, el vicejefe de Gobierno porteño afirmó: "Prefiero que la Policía utilice estos dispositivos antes que un arma de fuego. Es una herramienta que ayuda a reducir a un delincuente en una situación complicada, sin tener que usar un arma letal".
La pistola Taser lo que permite es inmovilizar a una persona en forma instantánea logrando al mismo tiempo hacer cesar un delito y proteger la vida del delincuente. Y en ese contexto, desde el gobierno porteño alegan que es una herramienta más a las ya existentes, como los gases lacrimógenos, los bastones o las balas de goma, que no son armas letales, pero que ayudan a reducir a los delincuentes en situaciones extremas.
En la Ciudad, el objetivo, en un principio, es utilizarlas en lugares cerrados "donde circulen muchas personas y sería totalmente inapropiado utilizar armas de fuego", explicaron.
Esta decisión del gobierno porteño avecina un fuerte cruce entre quienes defienden arduamente los derechos humanos y denuncian abusos de los funcionarios de seguridad, y quienes apoyan que con herramientas de última tecnología se pueda someter a delincuentes, que en el país los índices han aumentado en los últimos años de manera alarmante.
Además, esto empeorará aún más la relación entre Nación y Ciudad, ya que el gobierno de Larreta con esta decisión, hace oídos sordos a la disposición de la ministra de Seguridad nacional, Sabina Frederic, quien derogó en diciembre de 2019 el protocolo de uso de las Taser que había impulsado Patricia Bullrich, la anterior encargada del área.