Varias decenas de manteros se manifestaron el miércoles 13/1 en Flores donde desarrollan su trabajo para exigir que su actividad sea permitida y cesen los operativos policiales contra ellos.
"No puede ser que siempre haya mucha policía acá. Vienen para levantar los manteros que están trabajando para sobrevivir", dijo a la agencia Efe Gueye Jackson, uno de los manifestantes.
"Tenemos que comer, pagar alquiler, mandar a nuestras familias que están en África, porque nosotros vinimos acá a trabajar, ya tenemos familia pero tenemos familia en Senegal también. Tenemos que mantener familia allá y acá", agregó Jackson.
Las protestas tienen su origen en el 7 de enero pasado cuando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizara un operativo policial para desalojar la calle ocupada por la venta ambulante, considerada ilegal.
"La caótica situación en la zona afecta directamente a los casi 5.000 comerciantes (con locales cerrados) establecidos allí y se traduce en una caída en las ventas en los comercios de un 30 % con respecto al 2019", señalaron a Efe fuentes de la Agencia Gubernamental de Control de la capital argentina.
El Gobierno de la ciudad, junto con la Fiscalía, los organismos de control y la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad, que agrupa a los comerciantes, ya había realizado un operativo el 22 de diciembre por las fiestas de fin de año, tras registrarse incidentes y situaciones de violencia de parte de grupos de manteros contra los propios comerciantes, según las fuentes.
Según el Gobierno porteño, los manteros que cortaron el tránsito fueron recibidos el martes por autoridades del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, en una reunión en la que "se abrió un espacio de diálogo y negociación donde se les puso a disposición los diferentes programas de ayuda social que posee el Ministerio".
"Desde ambos espacios, quedaron en volver a reunirse en esta semana y seguir las conversaciones", subrayaron.