“Se cobrará a fines de noviembre y se financiará con una tasa de 35 pesos (un alfajor Jorgito simple) por hectárea y por única vez a las producciones de más de 400 hectáreas y un monto a grandes empresas (bancos, electricidad, gas, televisión por cable, telefonía) de capitales no lapridenses (no afecta a comercio ni industria local)”, detalló el mandatario en la red social.
Y agregó: “Una forma de premiar a las y los trabajadores que nos cuidaron –y nos siguen cuidando– durante la pandemia”. La iniciativa deberá ser aprobada por el Concejo Deliberante local, aunque de pasar el filtro legislativo, un productor con 400 hectáreas debería poner 14 mil pesos.
La iniciativa causó “indignación” en el sector agrario y fue la Sociedad Rural quien llevó la voz cantante del rechazo. “No es constitucional”, argumentó Luis Grippa, el presidente de la Sociedad Rural de Laprida, quien agregó que el gravamen “no cayó bien” entre los productores.
“Él (en referencia al intendente Torres) se mandó como un hecho consumado. No es necesario que los aportes salgan siempre del campo, pero no negamos que el gesto es importante y valoramos el esfuerzo de salud”, expresó Grippa a Cadena 3.
“No negamos que nos hayan cuidado (los trabajadores esenciales), pero si el municipio venía con las cuentas ordenadas, ¿por qué no ponen la plata ellos?”, chicaneó el dirigente de la Sociedad Rural y acto siguiente se sumó, al igual que muchos otros sectores de la oposición, a reforzar un discurso antipolítica: “Señores de la política y Ejecutivo, hagan un gesto ustedes también y rebajen sus sueldos”.