Tras varias horas de tensión, la situación en Melchor Romero pudo controlarse.
Según informó el Servicio, "la situación quedó controlada sin que se tuviera que lamentar heridos y ahora los privados de libertad preparan un petitorio con reclamos judiciales".
En la Unidad 10 se alojan 150 internos que transitan el último tramo de la pena. El problema es que muchos de ellos tenían el beneficio de las salidas transitorias y "con el advenimiento de la pandemia y como manera de prevenir el ingreso del COVID-19 al penal, desde el poder judicial dispusieron su suspensión", indicaron desde el SPB.
"Tras al menos cuatro horas de diálogo se logró disuadir a los internos para que canalicen sus reclamos sin alterar el orden del penal", agrega el parte oficial.
Los reclamos tienen que ver con más medidas sanitarias para evitar el contagio de COVID 19, pero también otros dirigidos específicamente al Poder Judicial.
En concreto, se habla de causas paradas por la falta de actividad judicial, ausencia de Defensores Oficiales dentro de las unidades y pedidos para que las autoridades de las cárceles se presenten en sus lugares de trabajo para resolver problemas cotidianos.
De hecho, organismos de Derechos Humanos que trabajan la problemática penitenciaria elevaron en los últimos días pedidos de habeas corpus que reflejan esa situación.
En materia sanitaria, y a partir de la llegada del coronavirus a la Argentina, se implementaron distintas medidas tendientes a evitar un contagio masivo: se suspendieron las visitas, se permitió el ingreso de celulares y se otorgó prisión domiciliaria a los internos que purgan por delitos leves, tienen bajo riesgo procesal o directamente son considerados factor de riesgo por edad o enfermedades.