"Necesitamos cambiar las cosas urgentemente: que la mayoría de vacunas dejen de ir a los países ricos para que vayan a los pobres", declaró el 4/8 en conferencia de prensa el director general del organismo sanitario, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Israel, Francia, Rusia, República Dominicana y Alemania son algunos de los países que avanzarían con las vacunas de refuerzo.
El caso chileno
En Chile, la semana pasada el ministro de Salud, Enrique Paris, señaló que la necesidad de una dosis de refuerzo contra el coronavirus "es natural, sobre todo en las persona mayores de edad: se produce un déficit en la respuesta inmunitaria, y al bajar la cantidad de los anticuerpos circulantes, la persona vuelve a tener la posibilidad de enfermar", explicó en declaraciones a la radio ADN, recogidas por el portal del diario La Tercera.
Por su parte, la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, aseguró que Chile no está “saltando la recomendación de la OMS” de postergar el inicio de un programa de terceras dosis de vacunas contra el coronavirus para privilegiar envíos de dosis a países cuya población no ha sido inoculada.
Daza dijo que han intercambiado información con la OMS sobre estudios clínicos del programa de refuerzo de vacunación y aclaró que “más allá de las recomendaciones (de la OMS) que hace a todos los países desde el punto de vista de solidaridad, de poder compartir las vacunas, es que nosotros hemos hecho donaciones, es poder que cada país pueda tomar determinaciones".