Quien también se expresó fue la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses. Su titular Rubén García calificó como "actitud destituyente" el intento de "amedrentamiento" contra el gobernador por parte de "agentes exonerados de la policía provincial", que protestaron frente a su domicilio por un aumento salarial.
"La protesta en La Plata fue una clara actitud destituyente, más allá de los justos reclamos salariales que también padecen todos los trabajadores. Pero ese no es el camino", afirmó García en un comunicado de prensa.
El dirigente gremial sostuvo la necesidad de "no ser ingenuo" porque "no se trató de una protesta sindical habitual" y señaló que detrás de los justos reclamos "se esconden sectores que procuran condicionar a Kicillof y al Gobierno nacional".
"Detrás de ellos están quienes se niegan a abonar el aporte solidario por única vez, que es necesario para que quienes más tienen contribuyan a solucionar los problemas ocasionados por la pandemia de coronavirus, y también los que se oponen a absolutamente todo en el Congreso de la Nación", aseguró.
García añadió que "el gobernador intenta resolver los desastres que dejaron María Eugenia Vidal y Mauricio Macri" e indicó que llama poderosamente la atención que "la oposición no exprese rechazo a ese amedrentamiento".
Al mismo tiempo, la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) de la CGT repudió esta jornada "el accionar de grupos policiales bonaerenses contra el gobernador Axel Kicillof" y se solidarizó con el mandatario provincial ante "la inadmisible agresión", luego de varias horas de "cantos insultantes, estruendos y patrullas" frente a su domicilio.
"La concentración de la protesta policial en reclamo de un aumento salarial comenzó a las 23 de ayer y se extendió hasta la madrugada. Detrás de esa reivindicación se mueven oscuros personajes exonerados y retirados de la fuerza. No es casual que la provocación frente a la residencia de Kicillof coincida con otras manifestaciones políticas y de poder desde hace semanas", afirmó la CFT.