“Me inscribí por la página antes de que lleguen las dosis al país. No había una certeza de cómo iba a ser la distribución de dosis. Esto fue previamente a que la vacunación llegue y me inscribí a modo de voluntariedad para aplicarme la dosis por varios motivos”, arrancó explicando la joven en diálogo con el portal Infobae. Detalló que quiso vacunarse “en función de cuidar las personas de los ámbitos en los que yo me muevo, porque yo convivo con mi madre que es paciente oncológica y es mayor de edad y una abuela de 95 años. Si me contagio, podía contagiarlas”.
“Se me puso en responsabilidad de vacunarme porque mis compañeros son docentes”, dijo la joven, que hasta que estalló el caso se desempeñaba como becaria de la Secretaría de Educación del municipio de Avellaneda. Según trascendió, fue despedida luego del escándalo.
Antes trabajó en Ceremonial, pero actualmente ya no cumplía funciones en esa área. “Nunca jamás fui secretaria de nadie”, dijo en referencia a la vinculación directa con Ferraresi, y aclaró también que “el área de protocolo no tiene nada que ver con la vacunación, esa fue otra etapa cronológica de mi vida”.
“No tiene que ver con ningún acomodo –la vacunación– tiene que ver con un llamado legal en el marco correspondiente de una página”, repitió. La página a la que refiere es Vacunate PBA.
“Me avisaron por la página. No es lo mismo que uno se anote voluntariamente en diciembre a que se anote en marzo cuando lleguen las dosis”, dijo, y aclaró que quiso donar su dosis “pero se me puso en responsabilidad de vacunarme por mis compañeros, por una cuestión de cuidado”.
También despegó del caso al ministro: “Quiero desvincular al ingeniero Jorge Ferraresi y a su familia porque él no tuvo nada que ver con mi vacunación. No estaba enterado de que me iba a vacunar. A mí nadie me acomodó y Ferraresi no tiene nada que ver. Tampoco cumple un rol en el espacio laboral donde yo trabajaba (en la Secretaría de Educación)”.
Asimismo, ante la aparición de fotos con otras personas, reclamó “respeto por toda la gente a la que se involucró involuntariamente que fueron mis compañeros y que nada tienen que ver, como los chicos del espacio laboral donde me muevo”.
“Quien se vacuna no tiene la culpa de ser llamado a vacunarse. Hay un accionar que te estigmatiza”, completó.