Los hechos habrían comenzado a partir de mayo de 2016. Según la denunciante continuaron en el tiempo y se tradujeron en maltrato psicológico, agravios hacia el personal femenino en general, manoseos hacia una mujer policía y discriminación salarial en relación al resto del personal.
Cuando Berni le dio continuidad en el cargo a Lugones, la ONG Salvemos al Fútbol criticó la pérdida de “calidad democrática” en los operativos de seguridad que se constató durante su gestión. Organizaciones de Derechos Humanos hicieron lo mismo. Ahora, con la causa en trámite donde está imputado el funcionario, pidieron su renuncia la Coordinadora de DDHH del fútbol argentino, la Coordinadora de Hinchas y la Coordinadora sin fronteras de fútbol feminista.
Lugones tomó visibilidad pública como abogado de la ONG Familiares Víctimas del Fútbol, tras acusar penalmente al entonces presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, de encubrir y financiar a barrabravas.
Trabajó con la líder del GEN, Magarita Stolbizer, y en 2015 fue candidato a legislador porteño. Propuso las fiscalías especializadas en barras. Ese mismo año fue convocado por Ritondo. Con el cambio de gestión, sobrevivió políticamente y aceptó el ofrecimiento de Sergio Berni.
El 11/03 se oficializó su continuidad con la publicación en el Boletín Oficial bajo un decreto que lleva la firma del gobernador y el jefe de Gabinete, Carlos Bianco.
El testimonio de la denunciante
En la denuncia, la mujer relató: "Cuando empecé a trabajar con Lugones en el APreViDe, empezó a preguntarme sobre mis gustos personales, si me gustaba comer pastas o si querría trabajar en las canchas. Ante eso, yo respondí que quería hacer el mismo trabajo que mis compañeros".
De esta manera, la efectiva policial sostuvo que "de manera descolgada empezó a llamarme para invitarme a cenar" y añadió: "Con excusas, rechazaba la invitación. Al otro día de la invitación me tenía que aguantar un trato distinto, con caras de enojo y un trato cortante, obviamente por mi rechazo".
Asimismo, rememoró en su declaración que "un día fuimos a Mar del Plata a un operativo, íbamos en dos camionetas. Él adelante y nosotros (los efectivos policiales) atrás".
"En un momento nos hace parar en el medio de la ruta y nos dice de sacarnos una foto en la caja de la camioneta donde viajaba él. Cuando yo quiero subir a la caja, poniendo un pie en un estribo, siento unas manos en mi cola que me empujan hacia arriba y cuando miro hacia atrás, veo que era Lugones el que lo había hecho", narró.
Luego de detallar la situación, indicó: "En ese momento, le pregunté '¿qué estás haciendo?' y él me contesta 'disculpame, no me di cuenta'", a lo que agregó que sus compañeros le preguntaron por qué "no le dio un cachetazo".
En tanto, de acuerdo a lo declarado por la víctima, el acoso y el abuso de autoridad continuó, aunque tiempo después la mujer policía fue designada en otro sector. Según consta en la denuncia, la mujer aseguró estar convencida de que fue Lugones quien dispuso su traslado porque ella nunca aceptó sus invitaciones.
"Hasta ahora nunca me quejé, aunque me resulta sumamente injusto que, por los caprichos de un superior a los que yo no accedo, tenga que sufrir las consecuencias en mi trabajo. Tengo un legajo impecable y acepté todos los traslados sin quejarme, pero esto ya es demasiado y por eso decidí hacer la denuncia", manifestó la agente en febrero.