Espinoza anunció, además, 2.000 cámaras de videovigilancia, lectores de patente y de reconocimiento facial: $ 1.500 millones.
La denuncia
La oposición no iba a obsequiarle el escenario. Por lo tanto, hay qué elegir cuál fue la noticia de la jornada: los anuncios gubernamentales o los incidentes que ocurrieron durante los anuncios.
El padre de una víctima fatal de un caso de inseguridad fue detenido cuando intentaba acercarse al intendente Espinoza para entregarle su petitorio.
Según Juntos por el Cambio de La Matanza, fue "un claro exceso policial".
En un video que difundió Alejandro Finocchiaro, exministro de Educación y referente de Juntos por el Cambio en La Matanza, se observa una discusión que finaliza con un hombre esposado por un policía, tras un enfrentamiento entre manifestantes con efectivos y civiles (la oposición identificó al concejal del FdT, Rolando Galván).
El concejal Eduardo Creus, de Juntos por el Cambio, denunció en un comunicado que él fue agredido cuando se presentó en la comisaría de San Justo a reclamar por la liberación de detenidos.
“Punteros, funcionarios y concejales de Espinoza agreden a vecinos, familiares de víctimas por la inseguridad y a concejales opositores", afirmó el texto.
La Mesa Política de Juntos por el Cambio La Matanza también difundió un extenso comunicado:
"(...) La persona detenida, cuyo hijo fue asesinado en González Catán, fue aprehendida en un claro exceso policial, pese a la oposición que intentó oponer la presidente del bloque de concejales de Juntos por el Cambio, Pamela Loisi.
La intención de este hombre era hablar con Espinoza. Algo imposibilitado por la irrupción de una patota encabezada por el concejal Rolando Galván, vicepresidente del bloque del Frente de Todos en el HCD.
En la situación dramática y de creciente inseguridad que se vive en La Matanza, todos los recursos destinados a combatirla son bienvenidos y necesarios. Sin embargo, el Intendente Espinoza debe saber que los matanceros no necesitamos circo, sino un plan integral para combatir la inseguridad que enluta día a día a nuestras familias.
(...) Desde Juntos por el Cambio La Matanza queremos decirles a nuestros vecinos que no están solos. Que estamos trabajando comprometida y responsablemente en propuestas y reclamos para dar respuesta a este flagelo que ya no se soporta más. La iniciativa más reciente fue plasmada el día de ayer (02/02), cuando nuestro bloque de concejales realizó un pedido de informes al Municipio, exigiendo al Intendente Espinoza que brinde detalles referidos a la situación de las cámaras de seguridad en el territorio, el destino de los supuestos patrulleros que recibirá La Matanza, la existencia o no de un plan de coordinación con el resto de las fuerzas de seguridad, la existencia y actualización de un mapa del delito, entre otras cuestiones fundamentales. (...)".
La estrategia
Es evidente que la estrategia de JxC en La Matanza es ir contra el intendente Espinoza. En sus expresiones omitió tanto al gobernador como a su ministro de Seguridad.
En verdad, las cuestiones de seguridad no dependen tanto del municipio y ahí aparece un problema para JxC: puertas adentro, Espinoza ha reclamado en forma insistente a Berni, quien llegó a afirmar, en privado, que Espinoza "lo opera" a través de medios de comunicación y redes sociales.
Probablemente, oficialismo y oposición deberían participar de una mesa de diálogo sobre inseguridad en La Matanza, que disponga acuerdos inmediatos, y esto sería de mucha más utilidad para los vecinos / ciudadanos / consumidores / usuarios / contribuyentes / electores que la riña.
Es cierto lo que afirmó Alejandro Finocchiaro, referente de Juntos por el Cambio en La Matanza: “Cada persona fallecida es una pérdida irreparable y una herida permanente para su entorno afectivo” y que “lo que llega a los periodistas es un pequeño conjunto del total que padece nuestra gente” pero no es cierto que Espinoza no esté demandando a las autoridades provinciales más foco en La Matanza.
También pidieron conocer “cuál fue el plan de inversión de los fondos regulares y los adicionales que aportó la Provincia; que el Consejo de Seguridad deje el funcionamiento protocolar y adquiera la dinámica que hace falta; que el Municipio atienda nuestro proyecto de establecer la Comisión de Seguridad en el Concejo Deliberante”.
Sin embargo, porque es un año electoral, estas cuestiones quedan de lado, además de las personalidades propias de cada uno, que no se caracterizan por la capacidad para el diálogo. Quizás debiera intervenir otra instancia, con autoridad social y moral, para sentarlos.