Los responsables de la institución detallan que "los aranceles actuales están muy por debajo de lo mínimo y necesario para poder cubrir todos los gastos del colegio. A esto se suma que, por esta situación que estamos atravesando, muchas familias han dejado de pagar las cuotas, algunas de ellas porque han perdido su fuente de ingreso, aumentado así el déficit operativo mensual. Además, ha aumentado la solicitud de becas".
En otro párrafo señalan. "Hasta ahora hemos estado cubriendo el déficit mensual con el aporte económico de los donantes, pero no pueden continuar más sosteniéndonos porque ellos mismos se ven afectados por la situación actual. Hace unos meses, y en el marco de la pandemia, se nos otorgó una ayuda provisional (ATP) para cubrir alguna parte del pago de los sueldos al personal. Dicha ayuda es ciertamente un alivio, pero no soluciona el problema económico de fondo que tenemos", acotan en su explicación.
El Colegio Santo Tomás Moro, que se fundó en 1995, nunca recibió subsidios estatales para su funcionamiento y siempre se financió con el aporte de las familias de los alumnos "a través de valores que históricamente fueron accesibles para una educación basada en valores católicos, en el amor a la historia y tradiciones patrias", remarcan los educadores.
En medio de estas dificultades se supo que existiría un trámite para la obtención de un subsidio pero que no avanza aunque cambien las autoridades de turno.
Por su parte, las familias afectadas advierten que se encuentran en dificultades para abonar las cuotas que piden los escuelas que ofrecidas como opcionales. El colegio es de educación católica pero no pertenece a una congregación ni a ninguna arquidiósesis.