El gobernador hizo un repaso del devenir de la negociación con los bonistas, que incluyó varias extensiones de la última fecha para adherir a la propuesta, con los que se dialogó sobre la "insostenibilidad" de la deuda, que Kicillof adjudicó nuevamente a la gestión de su predecesora, María Eugenia Vidal. "El esquema de la deuda que viene íntegramente de la gestión anterior es impagable. Algo parecido a lo que ocurre a nivel nacional", definió.
Kicillof dijo que un 50% de los bonistas actuaron de "buena fe", pero que el fondo que se adjudicaba tenencias por el 25% de dicho bono "no tuvo la misma actitud, pretendió negociar distinto".
El fondo en cuestión es Fidelity, aunque el gobernador no lo nombró.
Kicillof reveló que esa parte ofreció "cobrar todo, pero en cuotas, lo que no era una solución para la provincia".
"No sabemos si su intención era precipitar una situación de default, pero sí vimos el accionar", dijo y agregó: "Había una enorme intransigencia y una incomprensión de lo que habíamos planteado". "Estamos denunciando esta actitud, la estamos repudiando", dijo.
En ese marco, Kicillof anunció que la provincia afrontará con "financiamiento doméstico" los próximos vencimientos de deuda, que son el pago de intereses por US$ 27 millones y de capital por US$ 250 millones, para luego "convocar a un diálogo constructivo para lo que resta de vencimientos".
Además, dijo que se inicia el proceso de reestructuración de la deuda en moneda extranjera de la provincia de Buenos Aires: "En los próximos dias se va a conocer un cronograma en coincidencia con el de Nación",dijo.