"Sería un hipócrita si no hablara de todo lo que se viene gestando en este intento de, una vez más, desafiar nuestra Constitución, leyes y reglamentos policiales. Me refiero a este grupo minúsculo de personas que, basándose en el anonimato y utilizando las redes sociales, intentan empujar a aquellos incrédulos a desafiar nuestras leyes y Constitución.
Muchos de ellos, expolicías, la gran mayoría exonerados por ladrones. ¡Sí, por ladrones!
Y había que echar a un policía en los '90 por ladrón, eh... Así que, no estamos hablando de cualquier persona".
Acompañado por el gobernador Axel Kicillof, el funcionario cercano a la vicepresidenta Cristina Fernández, dijo que "bajo la excusa de que están muy preocupados por las condiciones de trabajo, intentan generar este tipo de rebeldía, pero no dicen la verdad: no dicen que lo que están disputando es una enorme caja, una caja millonaria que intentan hacerse a través de un mecanismo que ya la Justicia dijo que no es viable, que es la sindicalización judicial.
Hay que decirlo con todas las letras: acá no se están discutiendo las condiciones laborales, se está discutiendo la plata de los que salen a trabajar todos los días".
En este sentido, volvió a tratarlos de corruptos: "La verdad, a esos hombres y mujeres que tanto reclaman, no los escuché alzar la voz durante estos 4 años que pasaron cuando el Gobierno de la Provincia había prometido aumentos faraónicos y que nuestra policía iba a ganar como la fuerza del Gobierno de la Ciudad. No sólo no lo cumplieron sino que además desengancharon las paritarias de los docentes. Los policías no tuvieron aumentos y cuando asumimos, los policías habían perdido 30% de su poder adquisitivo.
¿Saben qué? A esas voces que hoy llaman a la rebelión, no las escuchaba desde hace 4 años. ¿O será que su silencio tiene precio?".