En el barrio, también conocido como "Machu Pichu", también interviene la Región Sanitaria XI, porque el área afecta a vecinos y vecinas de ambas ciudades.
El estallido de contagios detectado en Villa Azul, barrio que también se ubica en el límite entre Quilmes y Avellaneda, puso en alerta a los municipios conducidos por Mario Secco (Berisso) y Fabián Cagliardi (Ensenada), quienes comenzaron a evaluar cómo atenderán la situación para evitar una expansión en su propio territorio.
Ya ocurrió un operativo policial para intervenir la zona, medida que se decidió levantar más tarde, mientras ambos municipios coordinaban personal para avanzar con hisopados en la zona y lograr el mayor control posible.
Mario Secco, alcalde ensenadense, declaró a los medios que no va a aislar el barrio, tal como sí se especuló en un momento.
Claudio Cardozo, médico de la región sanitaria de la Provincia, confirmó que, por el momento, no se procederá a aislar al barrio: “El aislamiento, tal como está planteado para Quilmes, Itatí o Azul, no. Se actuará diferente.
El intendente se dijo decidido a mantener la cuarentena estricta y cuestionó a quienes se manifestaron en contra del aislamiento en los últimos días: “A veces veo la gente por la tele las pavadas que dicen. En otros países están bajando muertos como si fueran bolsas de papa. Miremos lo que pasó en esos lugares en donde se cagan en la cuarentena. Yo quiero salvar vidas”.
“Tomamos más de 15 muestras. En total llevamos 35. Todas de ese lugar, donde dieron positivo más de 10 personas. Calculamos que hay 600 familias como residentes estables. Pero el barrio tiene una gran movilidad”, explicó Cardozo.
Por ahora persiste el enfoque de una posta sanitaria en el barrio, las 24 horas.
"Además de atender la problemática de Covid-19, también para llevar otro tipo de asistencia. Como también articulamos con Desarrollo Social para hacer un relevamiento de la condición sociosanitaria”, concluyó.