La idea es otorgar una asistencia para el pago de salarios y preservar fuentes de trabajo en micro y pequeñas empresas.
El programa, además, contempla una línea de créditos para empresas que no acceden al financiamiento bancario en condiciones convenientes, un fondo que se otorgará a través de los municipios para emprendimientos culturales y turísticos en todo el territorio de la Provincia, y una serie de beneficios impositivos para empresas y contribuyentes en general.
Será, en definitiva, la versión bonaerense del ATP que ya entrega el gobierno nacional.
Según trascendió, la Provincia se hará cargo de un monto equivalente al 50 por ciento de un sueldo mínimo, esto es, unos 9 mil pesos por un lapso de tres meses.
“Son medidas complementarias a las nacionales ”, indicó el jefe de Gabinete de la Provincia, Carlos Bianco, en declaraciones que reprodujo el portal platense El Día.
Bianco evitó dar detalles aunque precisó que “el ministerio de la Producción, el Banco Provincia y ARBA” están trabajando en la implementación de “medidas impositivas, crediticias y de fomento a la producción que van a favorecer a buena parte de los sectores que no fueron alcanzados por las políticas que adoptó la Nación”.
Una de las alternativas que se analizan es reducir las alícuotas de las deducciones de los anticipos del impuesto a los Ingresos Brutos y la implementación de un Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), similar al de Nación.
El objetivo es alcanzar a comercios y lugares de entretenimiento como peluquerías, salones de fiestas infantiles, lavaderos que no pudieron ingresar al programa nacional a los que se les financiaría el 50% de un salario mínimo por tres meses.
El paquete incluiría también un fondo específico dedicado a dos de las actividades más perjudicadas por la pandemia de coronavirus como son el turismo y la cultura.
Ante la situación de los comercios, la semana pasada varios intendentes del Conurbano pidieron cerrar las góndolas de los supermercados para proteger a los comercios minoristas.
Enviaron una nota al jefe de Gabinete de Kicillof para que haya una disposición desde el gobierno provincial.
Se trata de 9 intendentes del sur del Conurbano que quieren restringir la venta de productos no esenciales en grandes supermercados para proteger a los comercios de barrio más chicos, que sufren lo que denuncian como una competencia desleal.