"La realidad es que es una provocación del Gobierno para generar un malestar que no existía”, aseguró Tonil en diálogo con el portal Infocielo. Y opinó que "es una medida electoral para recuperar autoridad perdida”.
En esa línea, manifestó que "la decisión del Gobierno lo que hace es caldear el ambiente” y que es "para recuperar la autoridad perdida del Gobierno. Berni quedó devaluado y kicillof desautorizado".
En tanto, el integrante de Defensoría Policial negó rotundamente participar de la manifestación policial convocada para este jueves y apuntó contra el Gobierno acusándolo de "operar políticamente".
"Vamos a pedir urgente una mesa de diálogo con el Gobierno. Nos queremos reunir con con el gobernador Kicillof y no con el Ministro porque no queremos hablar con un delincuente. Queremos mediar entre el gobierno y los policías acusados", lanzó.
Tonil tildó a Berni de “delincuente” por las “declaraciones diciendo que nos van a sacar a tiros de las comisarías” y agregó que “el Ministro quiso exponernos a una manifestación que nosotros no habíamos convocado”.
En cuanto a la convocatoria de la manifestación policial para este jueves, explicó que “la gente que estaba organizando la protesta de septiembre quedó sorprendida” y afirmó que ellos no convocan a este nuevo reclamo.
Entonces, consideró que se trata de “una pura provocación del Gobierno para que suceda algo por algún fin electoral”
“Desconocemos por qué el Gobierno está agitando esta situación”, consideró y afirmó que “vamos a actuar inmediatamente en defensa de nuestros compañeros”.
Sin embargo, cabe destacar que efectivamente sí circuló en días pasados una convocatoria de efectivos de la Bonaerense para realizar una protesta este jueves. Según versiones periodísticas, fue impulsada con fuerza desde un sector autodenominado Sindicato Policial de la provincia de Buenos Aires (SIPOBA), el mismo que encabezó el germen de la revuelta del 2020 y está conducido por Nicolás Masi. De hecho, hasta desde la oposición se hicieron eco de esta nueva manifestación, como el caso de Florencia Arietto (PRO).