En la Provincia, también apuntan nuevamente a la nocturnidad, y casi con seguridad volverán a implementar restricciones horarias en los distritos que se encuentren en riesgo epidemiológico. Hoy son 27 de 135 municipios los que tienen una razón e incidencia de casos de coronavirus superior a las normales.
Para definir las medidas que tomarán, el funcionario adelantó que a lo largo de la jornada se reunirán con expertos epidemiológicos y se realizará "una ronda de consulta con intendentes".
En este sentido, comentó que las medidas que tomaron a principio del verano, cuando habían llegado a 4.500 casos diarios, después de haber tenido 1.300 hacia fin del año pasado, fueron acertadas. "Fueron muy fuertes hacia las zonas turísticas", recordó, y dijo que permitieron "andar un camino de descenso" tras el pico registrado, aunque asumió que las cifras de contagios "siempre fueron altas" y solo se comenzó a observar un "esquema de descenso".
En ese sentido, indicó que las medidas que se tomen a partir de ahora van a tener que ser similares a las que se decidieron en el verano, con "restricciones horarias, más focalizadas".
Gollan indicó que se tratará de "preservar la cuestión productiva, comercial e industrial lo más posible, e incluso la presencialidad cuidada en las escuelas", para lo que se requiere que la gente "cumpla las normas de cuidado".
ante este contexto de incremento de casos se requieren "retomar una política más activa y que la gente tome más conciencia". Para esto, dijo, es necesario que entre todos se cuiden porque "no hay más milagro en esto".
Más temprano, jefe de asesores del ministerio de salud bonaerense, Enio García, había dicho que la provincia evalúa restringir actividades recreativas ante la llegada de la segunda ola de coronavirus, luego de que el gobierno nacional anunciara medidas para frenar el avance de la enfermedad.
"Aumentó la ocupación de camas de terapia intensiva, se podría decir que empezó la segunda ola, es una tendencia que no ve posibilidades de ir bajando por lo menos a corto plazo", dijo García en diálogo con AM750.
"Hay evidencia de que frecuentar espacios cerrados no colabora, por ahí no hace falta cerrar los bares, sino tratar de que la asistencia sea en veredas, terrazas o espacios abiertos", indicó García.
Precisó que el objetivo sería aplicar "una serie de medidas escalonadas para ir intentando, y ver cómo impacta la curva".
"Que sea algo más escalonado para evitar impulsar medidas sanitarias como las que adoptó Chile, que la semana pasada comenzó una gran cuarentena", apuntó.
El funcionario precisó que en la provincia de Buenos Aires ya fueron detectados casos de coronavirus con las variantes de Manaos y el Reino Unido, más contagiosas, remarcó que por ahora no hay "circulación comunitaria", aunque no descartó que eso pueda ocurrir, ya que en la Ciudad de Buenos Aires "sí hay casos sin nexo epidemiológico de ambas cepas".
Por su parte, Bianco informó que "esta semana en nuestra provincia tuvimos un aumento de 32% de casos respecto de la anterior. Indudablemente, la segunda ola ya comenzó".
Los casos diarios en la Provincia pasaron de 3.133 en promedio por día a 4.125. También hubo un incremento en la ocupación de camas de terapia intensiva. La zona más afectada, al igual que un año atrás, es el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se registraron el 83,6% de los casos semanales.
En esa situación, Axel Kicillof y su gabinete llamaron a ser "más responsables que nunca". "Reforcemos los cuidados y lo aprendido en estos meses: distanciamiento social, lavado de manos y uso de tapa boca y nariz. Seamos más solidarios que nunca, ya estamos vacunando", señaló el gobernador a través de las redes sociales.
Desde el Gobierno destacan que este año hay una importante diferencia, y es que el sistema de salud está mejor preparado, y el 95% del personal de salud está vacunado contra el coronavirus. Creen que con esos dos puntos a favor, podrían evitarse los colapsos y una nueva cuarentena generalizada.