Acerca de las medidas que tomaría y si hubiera estricciones en San Isidro ante el aumento de contagios, Posse aseguró: “No se nos pasa por la cabeza cerrar la economía. Insistimos en la responsabilidad personal y seguimos reforzando la campaña de concientización para prevenir la propagación del coronavirus. Hay que evitar el desborde, el desmadramiento social”.
En cuanto al regreso de la educación presencial dijo que “es esencial para la salud física y emocional de los chicos el regreso presencial, luego agregó, “nuestra convicción está avalada por la experiencia que tuvimos en los últimos meses del año pasado donde demostramos que los alumnos de las escuelas municipales pudieron tener clases presenciales de forma segura y cuidada con un estricto protocolo de bioseguridad”.
En relación con las rutinas que se aplicaron en los últimos años de la primaria y secundaria y en las salas de 5 de jardines de infantes, Posse explicó que "los encuentros se llevaron a cabo al aire libre en grupos de no más de diez alumnos. Además, se desarrollan bajo una burbuja estricta, con chicos que trabajaron siempre con las mismas maestras y maestros, de modo que si ocurriera un caso de coronavirus pudiera aislarse solamente a ese grupo y no sea necesario cerrar la escuela".
También remarcó que "se pautaron horarios de ingreso y egreso escalonados para evitar aglomeraciones y choques entre grupos, se fijo el uso del tapabocas y el mantenimiento del distanciamiento social. “Las medidas funcionaron perfectamente; no hubo contagios el año pasado en el regreso a clases presenciales recreativas. Hay que buscar la manera con los gremios de volver a clases”, completó el intendente.