Las cuentas de servicio fueron abonadas regularmente hasta 2016, pero la Comisión Directiva decidió dejar de pagar cuando comenzaron los aumentos impuestos por el gobierno de Cambiemos a las tarifas.
Las tratativas comenzaron a fines de 2019, cuando la entidad gestionó un nuevo servicio que no se implementaría hasta firmarse la cancelación de la deuda en curso.
Con el monto en la justicia el club recibió alternativas de AySA para el pago. En más de 5 oportunidades las propuestas fueron rechazadas aludiendo una situación económico-financiera precaria.
Luego de una tensa reunión realizada a finales del 2020, entre la presidenta de AySA, Malena Galmarini, el presidente de la entidad, Miguel Croto Sojo y Diego Quiroga, secretario general del sindicato APHARA, entre otros, la organización decidió pagar su deuda por el servicio en las condiciones exigidas y realizar las obras internas para brindar un servicio de calidad a sus 500 empleados.