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La educación argentina tiene esperanzas.
Junto a sus alumnos, Gómez ha llevado adelante iniciativas importantes para la comunidad de General Paz. Especializada en bromatología, la docente llevó adelante un proyecto de investigación junto a sus alumnos, donde se determinó que varias viviendas tenían presencia de escherichia coli en el sistema de agua.
Con ello, la localidad llevó adelante un plan de sanitización que incrementó la calidad de vida de los vecinos. Además, cuenta con otras nominaciones del ámbito de la educación, vocación que descubrió cuando estaba en épocas facultativas.
Para Gómez, la clave fundamental de la educación, y más en el nivel secundario, es la empatía. “Una de las claves es la empatía, estar atentos a cómo van reaccionando, y ser capaces de mostrarles que pueden tener esperanzas y crecer", destacó la docente a La Nación.
Además, aclara que las tecnologías son una herramienta invaluable, pero que deben ser controladas para que no se vuelvan una competencia. “"Trabajar con adolescentes es un gran desafío. Es difícil captar su atención. La tecnología es una herramienta maravillosa pero, a su vez, una gran competencia”, concluyó.
Gómez, junto a otra docente de La Plata, son las representantes nacionales en la competencia. Y una nueva esperanza para la educación argentina en medio de tiempos oscuros.