Pero, ¿fue un error? Hay datos que lo pone en duda: la decisión podría provocar mayor recaudación en Ganancias, lo que tendría un impacto positivo en la recaudación de la Coparticipación Federal. De hecho, se habló de un pedido de Jorge Macri para compensar las deudas que tiene la Nación con los pagos de la coparticipación a la Ciudad.
Además, son bien conocidos los problemas del Gobierno, al que no le cierran las cuentas fiscales por la intensa caída de la recaudación como consecuencia de la merma del consumo.
Lo advirtió Alejandro 'Topo' Rodríguez, director del Instituto Consenso Federal, luego de que se conociera que la recaudación del IVA acumula 12 meses consecutivos de caída real interanual, indicador del nivel bajísimo de consumo: "El modelo económico de Milei y Toto Caputo hace agua. No se sostiene".
Una tentación para el kirchnerismo
Pero a la par de la gravedad económica del asunto, lo que promete este "error" intencionado o no, es que el peronismo se haga una verdadera fiesta... Es que no será tan fácil enmendarlo.
Como dijo el economista Christian Buteler en X:
Y fuentes parlamentarias lo confirman: El oficialismo no puede retirar unilateralmente la iniciativa una vez que ingresó al Congreso. El artículo 125 del Reglamento establece que ni el autor ni la comisión que haya despachado un proyecto pueden retirarlo sin una resolución de la Cámara. Es decir, el Gobierno puede pedir que se retire, pero necesita los votos para conseguirlo.
El problema es que, mientras el oficialismo busca despegarse de la propuesta, sectores del peronismo pueden reunir voluntades para aprobarla, y hacer que la marcha atrás termine, al menos, en una situación insólita: que la oposición convierta en ley un impuesto que el propio Gobierno propuso y después quiso borrar.
La iniciativa de la polémica
Vale recordar que la iniciativa apareció en el proyecto de Ley de Competencia Financiera impulsado por el Gobierno. El texto propone modificar el tratamiento tributario de los Certificados de Depósito Argentinos (Cedears), que permiten comprar desde el mercado local acciones de empresas extranjeras como Apple, Nvidia o de empresas argentinas que cotizan en Nueva York como Vista o YPF, sin necesidad de abrir una cuenta en el exterior.
La modificación consiste en alcanzar con el impuesto a las Ganancias, mediante una alícuota del 15%, los resultados obtenidos por la compraventa de estos instrumentos. Se trata de una actividad que actualmente cuenta con una exención para las personas humanas que cumplen las condiciones previstas en la legislación.
La propuesta buscaba equiparar el tratamiento de los Cedears con el de otros activos financieros que ya tributan Ganancias.
Pero la iniciativa desató un problema político inmediato cuando el gobierno que quedó expuesto ante sus propios seguidores por intentar gravar uno de los instrumentos favoritos de los inversores minoristas, entre los que Milei tenía bastantes seguidores... al menos, hasta ahora.
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