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Gustavo Posse. El intendente de San Isidro fue blanco de Cristina Kirchner. Foto: @gustavoposse
Pero la Vicepresidente se metió en un enredo. Si bien pretendía criticar un supuesto "doble discurso" de Vidal, el comentario pareció más una queja sobre la permanencia de los Posse en el poder. Por eso tuvo que aclarar que "no lo criticaba".
Pareció querer salir rápidamente de una situación incómoda por varios antecedentes que no favorecían esa postura. Por un lado, la histórica vinculación de la familia Kirchner con el gobierno de Santa Cruz. Actualmente, Alicia Kirchner, cuñada de la Vicepresidente, transita su 2do mandato como gobernadora. Pero antes, entre 1991 y 2003 esa provincia del sur argentino fue gobernada por Néstor Kirchner, su hermano y fallecido esposo de la Vicepresidente.
También llamó la atención esa mención a la permanencia de un mismo "apellido" al frente de un gobierno cuando Cristina tenía muy cerca suyo en el escenario de Tecnópolis a Gildo Insfrán, quien gobierna Formosa ininterrumpidamente desde 1995, es decir 26 años.
Otro punto del enredo -tal vez el más sobresaliente- se dio cuando acusó a Posse de "heredar" el cargo por suceder a su padre, cuando ella misma sucedió a su esposo en la Presidencia en 2007, alimentando ese mismo tipo de chicanas en su contra.
Como Posse en 1999, Cristina también fue electa por el voto popular, y luego reelecta.