Naturalmente, el movimiento de una caja que permaneció bajo las mismas manos durante más de 20 años representa un fuerte cimbronazo en el círculo de poder cordobés. En especial para la oposición, que hace tiempo se dispuso a cuestionar el avance de las apuestas en Córdoba tanto a nivel digital como físicas.
Al respecto, quien salió al cruce fue el diputado radical Rodrigo de Loredo, quien comenzó anticipadamente una campaña para la gobernación de cara al 2027. El ex candidato a intendente aseguró públicamente que haría caer cualquier contrato firmado próximamente en caso de ser titular del Centro Cívico dentro de tres años.
“Vamos a pedir la suspensión del oscuro, exprés y teledirigido proceso de licitación del juego. Me llama poderosamente la atención la poca repercusión política y mediática de este tema que es un verdadero escándalo. Anticipo desde ya que, de prosperar, en el 2027 cuando asuma la nueva administración nos ocuparemos de tumbar este procedimiento”, dijo el precandidato. Así, intentó tender suspicacias sobre las ambiciones de los posibles licitantes.
Además, el radical apuntó contra los efectos negativos de las apuestas a nivel social. “En un momento social y económico crítico, y en una de las ciudades más golpeadas. No tienen escrúpulos”, denunció.
De esa forma, el radical intentó polarizar con el Gobierno provincial para posicionarse en un lugar que disputa, al mismo tiempo, con su “socio” Luis Juez, quien pretende también ser candidato a gobernador en 2027.