A su vez, compartió un artículo que se publicó en A24 titulado: "Boleta única de papel: la peligrosa trampa de cambiar el sistema electoral", y acompañó la noticia con el siguiente mensaje:
"... este artículo de A24 explica claramente por qué la boleta única de papel destruiría las posibilidades electorales de Javier Milei... No sean irresponsables, liberales", disparó.
Durante todo el día, Carlos Maslatón se mostró insistente sobre los peligros de la boleta única, e incluso aseguró que el propio Javier Milei sabe que se trata "de una emboscada", "pero no puede decirlo en público".
"La boleta única nacional se impone para destruir a Milei, exclusivamente... Las ideas no cuentan cuando el elector común y corriente se encuentra con una papeleta confusa a propósito en el cuarto oscuro, con apenas los nombres de los cabezas de lista, escondiendo la realidad de los candidatos y con todos los partidos mezclados. Ya lo verán si se aprueba"; insistió Carlos Maslatón en sus redes sociales.
Y añadió: "Y hay algo todavía más grave que lo que ya dije contra la boleta única nacional. Y es que rige para los cargos nacionales solos. En toda elección provincial que coincida con la nacional, las boletas de La Libertad Avanza irán separadas sin link alguno con Javier Milei. Desastre".
En ese sentido, explicó que de llegar a la presidencia, Javier Milei en su mandato "2023-2027 no tendrá mayoría parlamentaria pero gobernará igual con un bloque de brillantes y eficientes parlamentarios leales e incorruptibles. La boleta única nacional se crea para que ni siquiera pueda contar con este bloque. Idea de JxC que rechazo".
Además, compartió un video en donde se lo ve a Javier Milei en las afueras del Congreso Nacional dando su opinión sobre dicho proyecto. "Es una declaración en contra, claramente, sabe Milei que se trata de una emboscada de Juntos por el Cambio, pero no puede reconocerlo en público. La boleta única se crea contra Milei"; escribió.
Sin embargo, en ese video, Javier Milei apoya la iniciativa, y frente a los periodistas opinó: "nuestra posición respecto a boleta única es que todo lo que contribuya a transparentar, agilizar y mejorar el funcionamiento de la democracia, nosotros estamos totalmente de a favor de dar todos los mecanismos para que esto se logre".
Retó a los liberales
Lejos de calmarse y dar por terminado el tema, Carlos Maslatón siguió insistiendo con su postura respecto a la Boleta Única y aprovechó para retar a los liberales.
"La incapacidad de la mayoría de los liberales para advertir que la boleta única nacional es una maniobra de Juntos por el Cambio para destruir a Javier Milei, y que el argumento del robo de boletas y fiscalización es falso, es síntoma histórico del fracaso electoral liberal", disparó.
Luego, y ante las consultas de los internautas, Maslatón agregó dos tuits más en donde explicó detalladamente su postura:
"El principal problema para Milei de la boleta única nacional, y es algo que nadie que no haya estado en política puede ver, es que el elector no puede linkear el cargo a presidente con los cargos del congreso, y mucho menos con los cargos provinciales porque quedan separados", dijo.
Y añadió: "Para vender este verdadero fraude de JxC de la boleta única, centralizan su discurso en la estupidez de la fiscalización y en la tontería del "costo" de las boletas. Pero lo único que quieren en JxC es pulverizar el armado político de Milei con la boleta única nacional".
Los cambios si se aprueba la Boleta Única:
Es importante aclarar que la ventaja que tiene este sistema, que ya se aplica en varios países, es que ningún partido político se tiene que encargar de imprimir sus boletas, ni controlar que falten. Hay una única boleta para cada elector que elige sus preferencias con un tilde.
Sin embargo, según explica el periodista Pablo Winokur en su nota de A24, este sistema puede tratarse de una "trampa".
El sistema que rige actualmente favorece la construcción de mayorías. ¿Cómo es eso? En una elección presidencial, por ejemplo, aparecen todas las categorías a elegir (diputado y senador, fundamentalmente) atadas a la categoría presidencial. Es decir, que hay un candidato principal que es el presidente y al que todos miran; y otras categorías secundarias que solo prestan atención los ciudadanos más politizados.
"Se puede cortar boleta, pero es muy engorroso (acordate que tenés que andar con la tijera, o que se te rompe justo cuando cortas o que podés meter mal la boleta en el sobre cuando estás apurado porque los de atrás de la fila te abuchean). La mayoría de la gente opta por meter boleta completa e ir a comer la pasta del domingo", explicó el periodista.
Al final del día, cuando se cuentan los votos, la composición que queda de las cámaras de Diputados y senadores es relativamente parecida a lo que fue el resultado de la elección presidencial: el que sale primero se lleva la mayoría de los diputados, el segundo se lleva un poco menos, el tercero se queda con algunos que le van a servir para empezar a construir su espacio político. (En el Senado es más complejo porque no hay un reparto proporcional, pero asumamos que es parecido solo a fines didácticos).
En términos políticos eso implica:
- El que ganó tiene muchos legisladores para tratar de imponer en el Congreso su programa de Gobierno (o al menos para hacer mucha fuerza);
- El que sale segundo tiene muchos votos como para intentar frenar las reformas que no considere correctas.
- El que sale tercero, cuarto, quinto, empieza a tener volumen para llevar planteos al Congreso y que su voz se escuche, para tener más fuerza en la próxima elección.
- El primero y el segundo (al menos en un país normal) pueden negociar mano a mano. Si se ponen de acuerdo los líderes, se destraba el conflicto.
Con la boleta única en su implementación tradicional se evita el efecto arrastre. Esto podría generar más conciencia en la gente para elegir en cada categoría a quien mejor lo represente. Pero en la práctica genera dificultades para que la ciudadanía conozca bien a los candidatos y muchas veces terminan votando por descarte. A los partidos (especialmente los chicos) les complica tener un candidato competitivo para cada categoría.