Al ser consultado por la prensa, Náñez aseguró que no se trata de una cuestión personal, sino de mandamientos eclesiásticos. En caso de que su renuncia fuera aceptada, se desconoce quién podría llegar a ser el sucesor, que no se renueva desde 1999.
Para el padre Náñez, su destino es netamente cordobés, ya que descartó de plano una llegada al vaticano. "Sí, los obispos al cumplir los 75 años deben presentar la renuncia al Santo Padre, el cual dispone en su momento. Yo no renuncio, no renuncio al servicio de Dios", aclaró el arzobispo a Radio Mitre.
Además, el arzobispo dejó asentada su preocupación por la situación que atraviesa el país, en reclamo a la pobreza. Tiempo atrás esto habría colisionado con la postura papal respecto a la política argentina.
Aunque hoy por hoy, la relación entre el Gobierno y la Iglesia está “cancelada” por diferencias puntuales (aborto) lo que abre el juego de las críticas. "Es un escándalo que en un país como el nuestro haya estos niveles de pobreza. Me parece que es un escándalo y la gente en otros países no puede entender qué es lo que pasa en Argentina. Esto nos tiene que hacer pensar, de esto se sale entre todos pero con un pacto de honestidad, hacer bien las cosas y hacerlas a la luz, transparentes, para el beneficio de todos", dijo el arzobispo.
“La posibilidad de ir superando las dificultades, a largo plazo, será sólo encontrándonos y haciendo un sincero esfuerzo por trabajar juntos", agregó, aunque aclaró que no hay un sector exclusivamente responsable por la crisis. En Córdoba, la pobreza sondeada por el Indec alcanzó el 42,5% en el 2020, siendo uno de los distritos más golpeados por ese flagelo social.
Con respecto a su posible sucesión, se maneja la posibilidad de que Francisco acepte su renuncia, encargándose él mismo de buscar el siguiente arzobispo. Cabe recordar que Córdoba es un lugar muy especial para el Papa, donde pasó buena parte de su historia como eclesiástico argentino, por lo que conoce personalmente el terreno y los actores.
Sin embargo, en el seno clerical en Córdoba reina la incertidumbre de cara al futuro de una decisión que ya fue adelantada, con fines de preparar el terreno para el cambio.