Tras un repaso por su gestión de gobierno, Lifschitz –que tenía a su lado al candidato a gobernador del socialismo Antonio Bonfatti- propuso la consulta sobre la reforma constitucional que incluye la posibilidad de una reelección para el gobernador, alternativa vedada en la provincia por la Carta Magna que data de 1962. Este anuncio coincide con otra propuesta de reforma constitucional de Roberto Lavagna, a quien Lifschitz apoya en su carrera hacia la candidatura presidencial, pero que quiere eliminar la reelección del Presidente.
La Asamblea Legislativa del 1/5 estuvo presidida por el vicegobernador Carlos Fascendini y, además de la totalidad de los ministros del gabinete, entre los invitados se destacaron la presidenta de la Corte Suprema, María Angélica Gastaldi, y los intendentes de Rosario y Santa Fe, Mónica Fein y José Corral, entre otros.
También estuvieron presentes Silvina Frana y Hugo Marcucci, diputados nacionales. La primera, identificada con María Eugenia Bielsa y el segundo con Corral. Lo propio hicieron sus pares Alejandro Grandinetti y Luis Contigiani. No estuvo el senador nacional Omar Perotti.
Lifschitz aprovechó el estrado para cuestionar al peronismo, que fue la fuerza más votada en las PASO y amenaza con quedarse con la gobernación: "Quienes invocaron el cambio en estos años fueron más por una innovación estética que política. Promovieron cambios que atrasan. Más puesta en escena que convicciones. Más fragmentación que unidad, más relato que realidad". Y habló de la década del 90, cuando se privatizó el Banco Provincial. Una clara alusión a Perotti.
Hasta el momento el peronismo no se refiere a la reforma constitucional, que dependerá de él mismo porque son la fuerza más votada en las PASO y tiene una importante presencia legislativa, que de hecho frustró la intención de Lifschitz de reformar la Carta Magna en 2018.
La única alusión del sector de Perotti a la consulta popular la hizo el legislador Mirabella: "lo que quedó inconcluso en la provincia no fue la reforma de la Constitución, lo que queda inconcluso es no haber resuelto los niveles de inseguridad. En 12 años de gobierno socialista tenemos más de 3.500 homicidios en Santa Fe y Rosario. Y también quedó inconcluso no sostener el empleo cuando esta provincia es ejemplo de industria nacional en la Argentina".
En agosto de 2018, Lifschitz dio por cerrado el intento reformista cuando la Cámara de Diputados provincial rechazó el tratamiento sobre tablas de la iniciativa oficialista.
El socialismo en ningún momento logró romper el techo de los 25 votos que le garantizaba el Frente Progresista. Ni el peronismo, ni Cambiemos se sumaron al proyecto. El sector de Lifschitz siempre culpó a Bonfatti por ese fracaso, le adjudicaban no haber hecho las gestiones pertinentes con la oposición para ser él el candidato en 2019.