No fue la única vez que tuvo que enfrentarse a las atrocidades del instituto: en otra ocasión tuvo que ayudar a una compañera. Esta joven también había sido abusada por Corbacho y ya declaró en el juicio. La víctima que declaró dijo que luego de ese hecho, observó a su compañera llevando pañales y que le contó que se los había puesto la monja.
También reveló otro detalle sobre la monja: ordenaba a las chicas a que, mientras se bañaban, se tocaran y se besaran (otra víctima dijo que la monja las filmaba bañándose). Esta víctima también también afirmó que la monja la tocó.
Todos los testimonios de las víctimas fueron realizados en cámara Gesell. En este caso, se trató de tres entrevistas, pero aún resta que se reproduzcan 90 minutos que fueron grabados durante la investigación.
Hasta el momento han declarado 15 personas en las 19 jornadas del juicio, de las cuales 13 han sido ex alumnos. Siete fueron víctimas de algunos de los tres imputados y solo uno de estos siete declaró en vivo, en cámara Gesell desarrollada en simultáneo a la audiencia, aunque en otra sala. El resto de las declaraciones se basan en reproducciones de las cámaras Gesell grabadas entre 2016 y 2017.
El resto de los ex alumnos declaran en calidad de testigos. En cámara Gesell hecha en simultáneo al debate declararon 4 ex alumnos, mientras que 2 lo hicieron a través de la reproducción de una entrevista ya realizada.
Todavía restan 5 declaraciones más de ex alumnos (2 con cámaras Gesell en vivo y 3 grabadas), y luego será el turno de la presentación de 97 testigos que fueron propuestos por las partes y autorizados por el tribunal.
Este caso conmocionó a la Argentina cuando se conoció en 2016 los abusos sexuales que le hacían a los alumnos del instituto para hipoacúsicos. Entre sus declaraciones, aseguraban que fueron abusados sexualmente en reiteradas oportunidades, que los tocaban y además, los obligaban a mirar pornografía.
Lo que hace especialmente desgarrador lo ocurrido en el Instituto Antonio Provolo para Sordos, en la provincia de Mendoza, no es solamente que las víctimas eran niños, incluyendo a pequeños de hasta 4 años, sino que también por su discapacidad no podían comunicar lo que les estaba sucediendo.
La causa de los abusos en el Instituto Próvolo tiene más de 20 víctimas, que declararon durante casi 3 años y aseguraron que fueron atacadas sexualmente cuando tenían entre 5 y 16 años mientras estudiaban y dormían en los albergues del establecimiento. Por otro lado, son 14 los acusados (13 imputados y un condenado), el fiscal a cargo es Gustavo Stroppiana.
Los 2 religiosos acusados son Nicola Corradi, italiano de 83 años, y Horacio Corbacho, argentino, de 59. También está imputado Armando Gómez (49 años), además del ex monaguillo (Jorge Bordón) que fue condenado y otro ex administrativo (Luis Ojeda) que ha sido declarado inimputable, por "no comprender la criminalidad de los hechos", según dictaminó el Cuerpo Médico Forense en diciembre de 2017.