"Esta es nuestra línea de tolerancia, y el juez como conductor del proceso podrá convocarnos en otro momento, pero en este marco de negociación es un capítulo cerrado", sentenció Somaglia en diálogo para la radio de la Universidad de Santa Fe.
En las últimas horas, el gobernador Perotti había trasmitido al presidente Alberto Fernández que su alternativa de convertir a Vicentin en una empresa de capital mixto, con la participación del Estado santafecino, cooperativas, sindicato y los actuales accionistas, y gestión de YPF, en una nueva distribución accionaria que refleje la realidad económico-financiera de la compañía era un plan que prosperaba y que podía terminar de acordarse esta semana.
Lo cierto es que ahora la opción quedó trunca y significa un nuevo dolor de cabeza para el gobernador santafesino, que fue muy cuestionado en su provincia antes de presentar el plan.
Ahora lo que sucederá en torno a la continuidad de la gestión y administración de la empresa es pura incertidumbre.
Resuena por estas horas aquella advertencia que hizo Alberto Fernández si la alternativa del gobierno provincial no avanzaba: siempre mantuvo su amenaza de que si no prosperase la hipótesis de Perotti, avanzaría en la expropiación.
Por lo pronto, Santa Fe se retira de la del ámbito de diálogo y aguardarán la resolución de la justicia sobre el reclamo de la intervención judicial de la agroexportadora, que habían solicitado previo a la idea de fideicomiso.
“Fue una reunión cordial, pero lamentablemente no hubo acuerdo fructífero con la empresa, ya que las únicas dos condiciones que había solicitado el gobierno provincial y nacional para poder articular gestiones los acreedores que permitiría recobrar la confianza, no tuvieron una respuesta positiva y me parece que no es menester continuar con esta serie de reuniones. Para nosotros es un capítulo cerrado hasta ahora, e hicimos saber ante el magistrado que hasta aquí llegamos” insistió Somaglia.
"Nosotros insistimos que la herramienta de salida es el fideicomiso, porque es un contrato que permite dar viabilidad a todas las partes, tanto a la empresa como a los futuros acreedores. Ahora todo queda en manos del Juez para resolver el pedido de la provincia”, concluyó.