“Yo nunca estuve prófugo, voy a demostrar con toda la verdad que soy inocente”, dijo al comienzo de su descargo en El Doce. “Han creado un monstruo del Pato Cabrera, algo que yo no soy”, aseguró.
Su ex pareja, Cecilia Torres Mana, fue quien inició las denuncias y quien llevará a juicio al cordobés. La investigación e imputación que recae sobre el deportista es por "lesiones leves calificadas y amenazas" y "lesiones leves calificadas y hurto”.
Los hechos, según la víctima, se habrían sucedido en 2017 y 2018 respectivamente, cuando la pareja aún estaba junta. Además, Cabrera habría enviado a la denunciante amenazas de manera reiterada, incluso desde Estados Unidos.
“Yo en ningún momento me escapé ni me fui. Si tenía que pedir permiso para irme no lo sabía. Todo el mundo conocía donde estaba jugando, en Estados Unidos en el lugar en el que estaba. No me escondí de nada, estaba trabajando”, aseguró respecto a los motivos de su viaje. En medio de su proceso de extradición, Cabrera cambió de defensa legal en Córdoba.
Ahora es representado por el mediático penalista cordobés, Carlos Hairabedian. Ello explicaría su aparición en los medios cordobeses.
“Nunca pensé estar así, estos cinco meses estuve muy mal, se deterioró mi salud y nunca pensé que iba a estar en esa situación”, agregó sobre su estadía en Brasil. En un momento, la defensa de la denunciante llegó a especular con que el viaje a Brasil de Cabrera se había motivado en la necesidad de caer en un marco legal más laxo que el estadounidense.
De haber sido capturado y deportado al país del norte, Cabrera no podría volver ingresar, y habría perdido la posibilidad de seguir compitiendo en el PGA Tour, el circuito de la élite del golf en el mundo. De todas formas, las graves acusaciones que recaen sobre él ponen en peligro su carrera y prestigio dentro del deporte.
Cabrera supo representar con mucha altura al país. Ahora la Justicia deberá determinar si lo que se le acusa realmente sucedió, o si se trata de un caso de denuncia falsa, aunque todo hace sospechar que la querella tendría pruebas irrefutables de los hechos.