Sin embargo, tras atracar en Ushuaia, la Administración Portuaria de Puerto Madryn decidió impedirle a la nave desembarcar a sus pasajeros y tripulación, por lo que tuvo que continuar su viaje hacia Montevideo, donde ahora tampoco podría ingresar.
La administración portuaria de Puerto Madryn había evaluado varios escenarios ante el pedido que realizó el intendente de esa ciudad, Gustavo Sastre, quien solicitó formalmente que se impida a los cruceristas transitar por la ciudad, lo que finalmente fue tenido en cuenta y se resolvió "permitir el atraque del crucero, pero no autorizar, ni a la tripulación ni a los pasajeros, el desembarco en el muelle Comandante Luis Piedrabuena", por lo que la nave de lujo enderezó el timón hacia la capital uruguaya.
El Coral Princess -con una eslora de 330 metros y capacidad para 3.600 pasajeros- era uno de los últimos en llegar para la temporada de cruceros 2019-2020 que está llegando a su fin.
Con el antecedente de Puerto Madryn y tras el cierre de las fronteras con Argentina, en Uruguay se impedirá el ingreso del Coral Princess.
Desde la oficina de operaciones del puerto de Montevideo afirman que la nave no ingresará y el barco habría apagado su posicionador satelital.
En el buque, varios pasajeros publicaron mensajes en las redes sociales donde mencionaron la negativa uruguaya a recibirlos y algunos dijeron que incluso se analizaba desembarcar en Río de Janeiro, desde donde se tomarían vuelos para regresar a la Argentina y de allí a sus países de origen. Esto tiene otro problema que consiste en la suspensión de los vuelos y en el ingreso de extranjeros a nuestro país que decretó el Gobierno nacional.