Actualmente, ninguna de ellas opera vuelos en el aeropuerto, dejando a Córdoba en los tiempos de antaño, con paso obligado por Buenos Aires. Todo esto luego de una inversión millonaria de la gestión macrista, que amplió y modernizó las instalaciones, mejorando y estirando la pista de aterrizaje, incorporando sistemas de navegación ILS, y expandiendo las salas de embarque, como así también las ofertas gastronómicas y de “freeshop”.
Para eso se dispusieron $6 mil millones de pesos. En 2018, el Aeropuerto de Córdoba operó los viajes de más de 3.3 millones de pasajeros, solo 300 mil personas menos que el total de la población provincial.
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La nueva pista de aterrizaje de Córdoba aún no debutó con vuelos internacionales.
Toda esa fiebre de los vuelos quedó atrás. Actualmente solo opera 8 vuelos diarios de cabotaje, de los cuales 7 son operados por Aerolíneas Argentinas (y el restante por Flybondi).
Ante esta situación, donde hay una terminal internacional inutilizada, la oposición en Córdoba ya hizo propia la causa de los cientos de miles de afectados por la falta de vuelos, como los varados por el coronavirus. Desde empresarios del turismo, transporte, y gastronomía, hasta operadores aéreos y tripulantes de cabina, llevaron adelante una protesta simbólica frente al Aeropuerto Ambrosio Taravella el pasado viernes (9/7).
En la misma participaron dirigentes de la oposición, como Gustavo Santos del PRO. El ex secretario de Turismo de la Nación considera el hub Córdoba como un “hijo propio” de su gestión, tanto a nivel nacional como provincial.
“Córdoba está aislada por la política aérea del Gobierno Nacional. Un aeropuerto casi cerrado. El HUB de Córdoba está destruido. Cada vez más cordobeses sin empleo. Las postales que duelen hoy. Pero hay que resistir. No nos tenemos que resignar”, remarcó Santos en un tuit. Cabe recordar que el ex presidente de la Agencia Córdoba Turismo es uno de los candidatos a ocupar boleta de cara a las próximas elecciones legislativas para Juntos por el Cambio.
Y más lejos quedan los arribos y destinos internacionales, si se tiene en cuenta el cupo de 600 pasajeros diarios que el Gobierno nacional planea sostener por un tiempo para contener la llegada de Delta, la variante india del coronavirus que ya se detectó en varios pasajeros arribados desde el exterior. Estas disposiciones no hacen más que dejar envejecer las estructuras de un centro de transporte de los más importantes del país, como así también todo el trabajo que lo rodea.
Ante toda esta incertidumbre, la pregunta que se abre es sobre si realmente se está deteniendo el avance del coronavirus, o si solo se contribuye con el deterioro de circuitos productivos alrededor de ciertas actividades. El hecho de que el Aeropuerto de Córdoba no recibe vuelos internacionales hace poco menos de un año y medio es un hecho preocupante de cara al futuro, que sin dudas superará al coronavirus tarde o temprano.