El Gobierno desde el último trimestre del año optó por reemplazar los ATP por el programa instrumentado por la cartera laboral que son los REPRO. De hecho, tanto el sector cultural como actividades vinculadas al turismo (hoteles y restaurantes) reciben ayuda del gobierno.
Ante a las nuevas restricciones se estima que varios sectores saldrán a reclamar, como lo hicieron desde comienzo de semana, restaurantes y salones de fiestas.
Desde la Casa Rosada se anticipan a las críticas y se defienden argumentando que “no es en un gabinete económico insensible". En este sentido, sostienen que "el IFE no impidió que aumentara la pobreza" y reconocieron que el 42% “los golpeo” aunque esta cifra no los sorprendió.
Al tiempo destacaron que se destinan muchos fondos para la cartera de Desarrollo Social a través de la AUH y la Tarjeta Alimentar entre otros planes al tiempo que afirman que el gobierno conoce de “primera mano” cuál es la situación de la gente en los barrios más humildes.
La apuesta oficial es mantener el nivel de actividad económica que “viene muy bien”, señala la fuente. Es más, el FMI revisó su pronóstico elevando el crecimiento del PIB al 5,8% en tanto para el ministro de Economía, Martín Guzmán podría llegar a cerrar el año con un 7%. Justamente las restricciones que se implementaran para evitar la ola de contagios del Covid-19 tuvieron en cuenta no frenar la actividad productiva.