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En el Departamento La Paz, al que pertenece Rossi, el FPV logró casi el 49% de los votos, es decir más de diez puntos por encima del promedio provincial, pero en esa zona ese voto es de neto corte peronista, es decir hay muy poco contenido del resto del “colectivo” kirchnerista, y eso hace que el posicionamiento de Rossi sea fundamental. En realidad estos pases de facturas van a comenzar a darse también con otros lugares, ya que varios intendentes que no cuentan con el apoyo del gobernador, como el caso de Rossi, o el del intendente de Concordia, Gustavo Bordet, y que obtuvieron en sus ciudades mejores resultados que los mimados de Urribarri, los harán valer de cara a octubre.
Sin embargo el posicionamiento de Rossi no sería el único, e incluso dentro del gabinete de Urribarri habrían comenzado a generarse ciertos movimientos en desacuerdo con lo ocurrido en las PASO. Los malos desempeños en muchos lugares producen un malestar que va en ascenso y que cada vez pueden disimular menos. Es el caso de la capital entrerriana, Paraná, donde el magro resultado alcanzado se le achaca a la pésima gestión de la actual intendenta, Blanca Osuna, que si bien no es una de las preferidas del gobernador, tiene la cobertura de la presidente y quizás por eso se cuiden de criticarla públicamente.